23.6.14

Historias de una mesa (XVI) Venganza

José Ruipérez, afamado y sanguinario escritor de las más espeluznantes novelas de terror, rebosantes de muertos y torturas. Puerta y ventanas cerradas cuando llegó la asistenta. Ni rastro de Joselito, como decían sus amigos. Ni cuerpo, ni sangre; bajo la luz del flexo, nada más que sus gafas y tazas de café acumulándose sobre su mesa. En la pantalla, en Times New Roman, cuerpo 12,  sólo se leía «venganza». No lo dijo en voz alta pero el Sargento Perales supo que nunca encontrarían el cuerpo. La única esperanza para conocer su final estaba entre las páginas de las espeluznantes novelas de terror de cualquier escritor sanguinario.
Nació, lo humano y la palabra, escribir unió ambos, ella. Como si fueran de plastilina la imaginación y la realidad las modela, crea y recrea, da color o sume en oscuridad abisal, y siempre una Mirinda y hojas, muchas hojas sobre las que historias hacen surf hasta volar en busca de un libro, de un cuento, le encanta escribir.

4 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Anda que si cambia la fuente y pone el nombre del culpable

Sirvi dijo...

Muchísimas gracias, @Pugliessino, por contar conmigo para este proyecto y por tus bonitas palabras. Un abrazo! :)

Gliphe dijo...

Me gusta pensar que han sido sus personajes los que realmente le han matado en aras de venganza y no otro escritor sanguinario. Jaja, muy buen microrrelato, Silvia.

Sirvi dijo...

Me alegra que te haya gustado, Gliphe. Hay que tener mucho cuidado con la vida (o lla muerte) que damos a nuestros personajes; parece que son bastante rencorosillos... jeje