31.1.13

Miradas de silencio

A veces tenía la convicción de que alguien le estaba observando. Pero ello no le distraía de su trabajo, aunque si le inquietaba. Esa mañana, sintió aquella mirada de nuevo acechándole, pero esta vez y rompiendo con la disciplina de días anteriores, giró su cabeza y lo que vio le hizo palidecer por momentos, casi pierde el sentido de la orientación y está a punto de caer pero de repente se dio cuenta de la situación. Su vida pasó como un rayo por su mente, desde su cautiverio hasta que tomó conciencia de la palabra libertad cuando logró escapar. Y allí estaba, suspendido en aquel momento, observando aquellos ojos que lo miraban fijamente.
Al otro lado de la ventana, el hombre pasaba los días mirando aquél pajarillo desde la penumbra de la celda, como iba construyendo su nido. Pero esa mañana vio como se quedó suspendido en el aire, moviendo sus alas, mirándolo fijamente.
 

6 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

nada como tomar conciencia

Oski dijo...

Bella estampa desde los ojillos de un pájaro y un preso. Emotiva casi.

Me gustó.

Abrazos Carlos.

Esther dijo...

¿Indicio de amistad? ¡Je,je,je!

Me gustó mucho.

Precisamente también pensé pasar hoy por tu blog a saludar ¡qué casualidad! :)

Buen finde, Carlos :)

Aire dijo...

Hola, ola de mar...
Quizá quién le mira, pueda hacerse consciente de la conciencia del preso, y ayudarle. Lo malo de ser consciente, es que si no puedes hacer aquello que has de hacer o no puedes ser libre, la pena por estar encerrado es aún mayor. C
Un beso
del Aire

Juan Luis Galán Olmedo dijo...

Hubo un momento en que pensé que había algo extraño en ese pájaro. Releí y me equivocaba. El punto de vista era el que me confundió. Hay una relación intensa ahí, entre la libertad y el encierro.

Un abrazo.

Nos leemos cuentacuentos.

Gliphe dijo...

Que alegría volver a leerte. Durante todo este tiempo, entraba en el blog, pero no conseguía encontrar el momento adeucado para disfrutar plenamente de minirelatos como este.
En ocasiones cuesta saber quién es pajarillo, quién es preso ¿Ambivalencia tal vez? Casi que prefiero no saberlo, si no, no sería tan interesante.