21.6.11

Sabores anónimos

Notó como se le erizaba el pelo al tener aquella imagen en su campo de visión. Pero las emociones eran un lujo que no se podía permitir, si acaso el sentir sobre su piel el rastro de unas lágrimas  fue lo mas cerca que estuvo de ellas, unas décimas de segundo tal vez, pero suficiente.
Aun así siempre las llevaba consigo en su varita de canela, cuya aparente fragilidad había resistido miles de kilómetros sin resquebrajarse. Sin mirarla, tan solo palpándola entre sus dedos, le transmitía tantas y tantas cosas que confluyeron en esas décimas de segundo mientras contiene el mundo en su mirada, en esa breve libertad que da el silencio.
Atrás quedaron las huellas de su estirpe, entre monzones y luces maceradas por la determinación de sobrevivir, vidas añejas que un día sesgaron por pensar de forma diferente al poder. El horror devoró su tierra tamíl, y un niño de descalzos sueños y andrajosa sonrisa consevó su familia en aquella rama de canela
Notó como le estremecía el miedo. Han pasado unos años y de aquél niño solo queda un joven con un papel.
El personal del campo de refugiados le apremia para que avance, ante él un inmenso campo de tiendas de lonas y miles de personas hacinadas en ella. Le gustaría escribir su propia historia, que pudiera clavar en el corazón del dictador su vara de canela para que supiera el sabor de la vida, pero el empujón de la mujer que iba detrás suya le arrancó de esas décimas de segundo. Seguro que ella también guarda una historia que soñar.

8 comentarios:

Roc dijo...

Menos mal que los sueños no cuestan nada y que la mente es libre, siempre que guarde el secreto. Seguro que endulzará sus segundos de ausencias con ese toque de ternura de la canela. Seguro que se conocerá su historia y habrá gente que nos importe como es tu caso y el mío...
Besos.

Noelplebeyo dijo...

historias que no deberían dejar nuestro sueño tranquilo

Sara dijo...

Me encantó la última frase "Seguro que ella también guarda una historia que soñar" de ahí podrían nacer miles de relatos.

Besotes!

Sara dijo...

Maravilloso, como siempre.

Solo tu podías hacerlo.

;)

Nahuel dijo...

buenas letras, para reflexionar entre lluvias...saludos!

http://sendadelnahuel.blogspot.com/

Esther dijo...

Qué precioso escrito. Me ha encantado. Así de injusto es todo. Gracias por haberte preocupado por mí. Te lo agradeceré siempre y lo guardaré en mi recuerdo :)

Saluditos y bon San Joan. Que todos tus deseos se hagan realidad.

Paula dijo...

Es una pena que todo lo que cuentas sea real. Por desgracia no podemos hacer mucho para que se cumplan sus sueños, pero tú ya has protestado por ellos.

Tú y la canela ;)

Metalsaurio dijo...

Debemos siempre recordar que detrás de cara hay una muchas historias y circunstancias. Algunas, tristes, como las de los refugiados.

Es bonito sabe que alguien como tú, también las plasme por escrito.

(me resisto a leer el "alfa y omega" que has escrito porque ya he visto que va en clave política...y son tantas y tantas las decepciones...)

Un abrazo!