23.3.10

El último tren

Acaba de despertar.
Perdió el tren por tan solo seis segundos.
El tiempo de reacción al saber que ya no era humano, sino un vampiro.
Siente el tacto de la sangre aun caliente en su paladar, mientras observa el pánico atrapado en las pupilas de la vida, ya muerta.
No debió dormirse, ya nada volverá a ser igual. Y el último tren es al amanecer.

15 comentarios:

Mary dijo...

Hay veces que los reflejos y el llegar a tiempo se hacen fundamentales para poder seguir adelante, para ser lo que queremos ser. Más tarde todo cambia, caemos en lo que no queremos ser y a lo que nos condenamos por no llegar a tiempo.


Que tu vampiro no se fustigue mucho.

besito

Noelplebeyo dijo...

fulminado por el sol

saludos

Paula dijo...

Coger o perder el tren adecuado puede hacer que ya nada sea igual, casi tanto como amanecer siendo vampiro. Esos seis segundo han cambiado su vida ;)

Sara dijo...

Siempre hay otro tren por llegar... aunque igual para entonces ya es polvo.

Pd. Me encantó el detalle! ;)

*Sechat* dijo...

Me asusta un poco ese tren que describes, pero me encanta comprobar que vuelves a escribir. Un besote.

ÓNIX dijo...

Cuantas veces perdemos grandes oportunidades solo por dormirnos, por no estar atentos, despiertos...

Muchas veces dejamos pasar ese tren que nos llevaría a un mejor lugar y entonces nos toca permanecer en lugares inciertos y sentir el roce de la muerte...

Besos...

Me alegra que regresaras...

Esther dijo...

Vampiros... ¡Qué miedo!

Qué bien que vuelvas a escribir :)

Saluditos :)

Esther dijo...

Sobre lo que dices en mi blog, de relatos extensos, te cuento que alguna vez he intentado hacer una novela y he acabado tirándola al garete XD Ése es uno de mis sueños, que seguramente sólo se quedará en eso, un sueño XD Claro que debes de poder... a lo mejor es cuestión de acostumbrarse y de empeñarse. Creo que una clave fuerte es el empeño y si luego no se consigue, no será por no haberlo intentado.

Saluditos.

carpediemdeando dijo...

¡Hola, Carlos!

¿Esto no será el final?

Porque justo seis segundos es el título del blog... espero que no sea así porque ya sabes que me fascinan tus relatos.

Me gusta mucho todo lo que has puesto en la barra lateral derecha del blog :)

Un beso y un fuerte abrazo

Virginia Vadillo dijo...

Qué mala suerte, tan puntuales cuando deberían esperar un poco más y tan impuntuales cuando es importante llegar pronto...
¿Sólo se tardan seis segundos en darse cuenta de un cambio como ese? Impresionada estoy!
Besos!

Maat dijo...

Mejor que busqeu un fresquito y oscuro lugar para meditar sobre lo sucedido... ya podrá coger el tren la coche siguiente...

Un besote

AdR dijo...

Una estación, un tren, vampiros... vampiros de la vida o del amor. Perder los trenes casi siempre me entristeció.

Pero quedarse en el andén, como si uno estuviera abandonado, es también muy romántico.

Abrazos

Mer dijo...

Cuando uno está esperando algo,ya sea un tren u otra cosa,no debe dormirse.Porque puede perder la opurtunidad,que estabas esperando.

Me encantó!

Abrazos.

Metalsaurio dijo...

no se llamará nicolae el vampiro? :P

Camaleona dijo...

dentro de dos lunes, cuando vaya corriendo a coger el tren para volver a casa... espero no perderlo!! te recordaré.