3.5.09

Habitación nº VII

Donde se confunden relojes con lunas. El sentido de aquella frase escrita sobre el alfeizar no lo supo hasta esta misma noche. Cuando vio como la luna quedó atrapada en el reloj del viejo campanile, que se erguía ante él sobre la ciudad.
Su pensamiento viajó en ese momento lejos de aquel lúgubre hotel. Un viaje en el tiempo, en noche de luna llena como esta, hasta Lastres.
La vio por primera vez sentada sobre el muro del Mirador. No supo hasta la siguiente ocasión, cuando volvió a verla, que solo acudía allí con la luna llena, como así sucedía esa misma noche, durante la romería de San Roque.
No quiso esperar a una tercera oportunidad y se dirigió hacia ella, cruzando por primera vez sus miradas y confundiendo sus pupilas con la luna. Le contó que hablaba con el viento, al que llamó Leyenda, y que nunca faltaba a su cita. Le contaba historias del mar, secretos de los milenarios bosques que ella iba escribiendo sobre una libreta azul.
Su sorpresa fue grande cuando al llegar al pueblo quiso conocer sobre ella y nadie supo nunca de la existencia de tal joven, achacando tal encuentro a lo bebido durante la romería. El caso es que nunca más volvió a verla.
En ese momento se alejó de la ventana hacia la silla de donde pendía su mochila y extrajo de su interior una libreta azul.




21 comentarios:

Reithor dijo...

Tiene duende :) El cuadro parece una foto, ¿donde es?

Esther dijo...

¡Guauuu! Me gustó mucho. Un relato mágico y misterioso, como no los hay y a mí lo misterioso me gusta mucho. Engancha.

Y la imagen es preciosa tb y queda fenomenal con ese azul de las letras. Me encanta el azul.

Saluditos.

Noelplebeyo dijo...

Puede ser que en su lectura encontrara el rastro de una princesa...

AdR dijo...

Y además de tener duende, como dice Reithor más arriba, tiene tu toque, ese toque mágico que embellece a las palabras del texto con un aura inconfundible de cuentacuentos :)

Amores pasados, presentes y futuros, todo lo veo en el azul de tu escrito.

Abrazos.

Angelical dijo...

Palabras mágicas que se confunden entre el folklore popular y la imaginación personal. Muy mágico y muy azul.
Besos angelicales.

Sara dijo...

Me encanta la magia de tus cuentos :), no me cansaré de decírtelo...

un beso Carlos

sigues a tortas con internet??? espero que se solucione pronto

Anya dijo...

Dejando una sonrisa al terminar. :)

Paula dijo...

Otro cuento con magia.
Me ha gustado mucho, si :)

Besos

Brujita dijo...

realmente mágico....

besines embrujados

Anya dijo...

Gracias! por ser tú! siempre!
abrazos :)

Mer dijo...

Carlos cada vez que te leo me acuerdo de cuando era una enana y lei por primera vez a Poe.

Un abrazo.

Mer

Sureña dijo...

Y ¿lo has vivido? :)

Tiene todo un tono azul que me fascina, creado mágicamente por unas manos maestras.

Besos

Reithor dijo...

¿Un pie en cualquier parte del mundo? ¿Como sigue?

María dijo...

Venía a felicitarte y también a conocer tu blog, me quedo entre tus posts.

Salu2.

Susana dijo...

Acabo de llegar aquí, a tu casa. Y no puedo menos que decirte que este primer cuentecito que he leido me ha enganchado, así que volverás a verme por aquí.

Abrazos.

loose dijo...

Desde luego, no se por cual empezar....Lo pones difícil.
Saludos.

Hedda dijo...

¿Nunca más volvió a verla...?

Que triste.
Si quieres algo de verdad, ve a por ello.

Nos leemos,
Hedda

Io dijo...

El poderoso influjo de la luna consigue que traspasemos el límite de la vulgar realidad para adentrarnos en otra realidad más enigmática.

Un besazo!

Anya dijo...

y yo que venía a x el siguiente!

Eria.. dijo...

Es lo que tiene la luna...nos embelesa...(me gustan tus cuentos...) Besitos varios.

María José dijo...

ella era él? cuando sacó su libreta azul de la mochila me vino a la memoria "Fantasmas" una de las partes de La Trilogia de Nueva York de Paul Auster, quiero pensar que era él quien hablaba con el viento y escuchaba las historias del mar.