26.4.09

VI

Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Eran muy traviesas y solían desaparecer siempre que más se les necesitaba.

- Pero esta vez cambiarían las tornas - Pensó ella, mientras observa la máquina de escribir que, a tono con el mobiliario del hotel, le había prestado el conserje.
Las palabras, ajenas a tal pensamiento, iban uniéndose entre sí saboreando como una vez más llevaban al límite de la desesperación al escritor.
La habitación permanecía en penumbra, en el exterior el alba acariciaba la madrugada con tibios rayos de sol.
Jessica se echa hacia atrás sobre la silla.
Mira el reloj de reojo, observa que quedan pocos segundos para las seis de la mañana. Y cuando da la hora cierra los ojos y duerme.
En su interior las palabras comenzaron a impacientarse, ya deberían ir descendiendo al papel y aún seguían allí.
Ellas eran la llave, pero ¿Donde estaba la puerta?

30 commenti:

Reithor ha detto...

¿Una vampiresa convertida en escritora? Cuanta trascendencia en lo que toca escribir, y nos quedamos en ascuas :) A ver como sigue hacia la puerta esa.

¡Un saludo!

Brujita ha detto...

me has dejado con ganas de saber más...

besines embrujados

Croc ha detto...

¡Agh! ¡Pero no nos dejes así! Es corto, pero intenso :)

¿Qué decían esas palabras? ¿Tú también notas como palpitan dentro de tí? ;)

Un saludo!

Isabel Tejada Balsas ha detto...

this is the question n_n

Ángelicaladas ha detto...

Corto, corto, corto. Deamasiado corto. Nos enseñas la puerta pero no nos dejas ver lo que hay dentro...

Virginia Vadillo ha detto...

A mí también se me vienen un montón de palabras justo antes de dormir. Y a la mañana nunca las recuerdo, y me da rabia... pero creo que es parte del encanto...
Avísame si encuentras la puerta!! ;)

Jan Lorenzo ha detto...

Esas palabras deberían encontrar la puerta pronto, porque es una pena que se quedasen ahí encerradas para siempre... Sabrás abrírsela, verdad??

Me ha encantando volver por aquí a leerte niño...

Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

Noelplebeyo ha detto...

Las palabras se quedaron, a buen recaudo, en su cabecita, encerrada

Saludos

Sureña ha detto...

¿Y si la puerta eran las palabras? y ella la llave... :)

Ni caso a la conexión, seguro que cuando te olvides de ella, vuelve.
Mañana es 28 de abril, ¿no?

Besos

NityaYang ha detto...

pero aquí hay más candela, no?
Por cierto... mientras tienes conexión... es bonito recibirte a ráfagas!
Besos...47, 46, 45...

Sara ha detto...

No nos dejes así Carlos...¿continurás la historia no? ¿le ayudarás a encontrar la puerta?

Que ya sabes que aunque no te comente muy a menudo (es que mi vida es un desastre y yo soy otro mucho peor), siempre que publicas algo me paso por aquí a leerlo :)

Un beso Carlos

Elena Cardenal ha detto...

Espero que se solucione pronto lo de la conexión, mientras tanto, quería felicitarte por estos dos años de blog! espero que siga adelante varios mas, porque yo no lo conocí desde sus inicios, pero me gusta mucho!
Espereamos la siguiente entrega del relato!
Besos!!

alguien ha detto...

Antes de nada, felicidades! El cuento de esta semana me ha parecido algo caótico, como tú (y lo digo con cariño), por esos cambios de tiempo verbal, pero la idea-homenaje es buena. A ver cuándo te atreves con un cuento largo, que seguro eres capaz. Un abrazo en esta semana tan especial.

Jose

DaRk_AnGeL ha detto...

Wow, dejas con ganas de más y más, algo habitual en tus escritos, jejeje.
Un placer haberte leído nuevamente ^.^
Espero que esa puerta se abra pronto, de hecho... espero que se abriera cuando Jessica despertó :P
Besitos!

Sara ha detto...

¿Y al final encontraron o no la puerta?

Incertidumbre.

Pd. No desesperes, Internet volverá ;)

Óscar Sejas ha detto...

Bueno, la puerta la has dibujado tú aquí ¿no? al permitirnos leer lo que has plasmado.

Una gran estampa, con tintes góticos, me ha gustado a ver si nos sorprendes un poquito más con esta buscadora de puertas.

Un abrazo.

niniavudu ha detto...

seguro que la llave esta la maquina de escribir, o en las manos...
me gusto volver a leerte, pequeño

María José ha detto...

"...el alba acariciaba la madrugada con tibios rayos de sol...."
cuando hay buenas palabras, las puertas se abren solas, y nadie mejor que tu para hacerlo.
Te sigo, no lo olvides, aunque no siempre te deje mis pobres palabras bailando alrededor de tus textos.

Sara ha detto...

De nada :p, que ayer no te hice ni caso en el msn pero es que no estaba delante (además tuve un día muy malo y muy raro y muy gris)

El caso es que cuando ya vi que me habías escrito justo ya no estabas...en fin, en otra ocasión, no? :)

Un besito carlos

AdR ha detto...

Cómo me gusta sentarme a escribir al alba :) Tocas las palabras como un escritor lo haría con su máquina, o con la mujer que ama.

Ella es la puerta, siempre.

Abrazos, compañero.

P.D: Suerte con tu conexión a internet...

Beatriz ha detto...

La puerta, Carlos, siempre es escurridiza... y esto es como la ley de Murphy, cuanto más tienes que decir menos dices. Es lo malo del vacío.
Un beso grande, hace mucho que no nos vemos.......

Anonimo ha detto...

Creo que esa pregunta se la hacen muchos.

Un abrazo.

Mer

Io ha detto...

La puerta se abre justo a su espalda, pero está tan absorta mirando la máquina de escribir que no se da cuenta.

Sólo cuando te olvidas y te das la vuelta es cuando te das cuenta. Lo malo es que a esas horas ya toca dormir :D

Seguiremos recorriendo habitaciones.

Un besazo!

Nhoa ha detto...

Y si no hay puerta?? Y si hasta las palabras están condenadas??

No hay escapatoria.

Tu conexión también esta condenada ^^, espero que se solucione pronto^^

Un beso

Arwen Anne ha detto...

Muy buena pregunta: ¿dónde estaba la llave? Yo diría mejor: ¿dónde está la llave para qué las palabras salgan? Para eso no hay respuesta, pero así son las cosas.

Muy bueno, te felicito.

Besos

Laura Luna ha detto...

¿Y quién no se ha sentido así? ;)

Esther ha detto...

¡Ay! Es una lástima que tengas las palabras por ahí volando y que no sepas como plasmarlas... supongo que todo será ponerse y dejar que vuelen por sí mismas... a veces, son traviesas esas palabras y se escapan pero, por intentarlo...

Suerte con internet. Yo por suerte, volví a tenerlo pero, en verdad que puede resultar un poco fastidioso no tenerlo.

Saluditos.

Jara ha detto...

Desde luego la puerta es uno mismo y esta vez las llaves estaban puestas, solo habría q girarlas.

1 besote

Rebeca Gonzalo ha detto...

Me gusta, pero me gustan también tus relatos sobre los inmigrantes, esas imágenes de denuncia que se trazan en mi cabeza cada vez que leo alguno de esos textos. De ahí que te deje un regalito en mi blog: www.cuentosrecienhorneados.blogspot.com Pásate a recogerlo cuando quieras y no nos prives de tus maravillosas historias jamás. Un abrazo.

Diang Lugo ha detto...

Que malo eres eh? Justo cuando nos acercabamos a la puerta nos las cierras en la cara...

y como siempre tan intenso, logrando captar nuestra plena atención...

Esperamos que se esconderá detrás de tal puerta...