10.10.08

Noche de hadas

Érase una vez un niño que le gustaba de perderse por entre las leyendas de hadas. Pero nunca fue capaz de ver una, aunque a menudo atisbase a verlas en la penumbra del atardecer, en las notas de una canción, o en los susurros del bosque.
Pero un día cruzó su mirada con la sonrisa de una niña. Y tuvo la sensación de que solo un hada hubiera podido llenar de sonido tan lindo el silencio de aquel instante. Luego las risas que siguieron así como otros movimientos propios de un ser humano le convencieron de que un hada no podría ser uno de ellos, sino un ente invisible que habitaban determinados cuerpos femeninos y que tan solo se les podía descubrir en algún gesto o en una palabra sin que quienes la portaban supiesen a quien llevaban en su interior.
Con el paso del tiempo supo que aquell niña no vivía lejos de su casa. Buscó su cercana presencia y se hicieron amigos. Con los años fueron creciendo sin que ella perdiese la espontáneidad de su infancia, ni su sonrisa ni sobre todo la magia del ser que la habitaba. El amor ya había surgido entre los dos, y compartieron sueños y realidad
Una noche, cuando la vio al salir del cine entre los rayos de luna quiso decírselo pero no podía desvelarle aquel secreto. No solo por no crearle cierto desconcierto a ella si pensara que hablaba en serio, sino por no asustar al hada que descubierta hubiera huido hacia otro ser.
Pero aquella mirada. Definitivamente no pudo resistir la tentación.
.- ¿Sabes que tienes un hada en tu interior?
.- Sí - Le respondió mientras se abrazaban -
.- Te burlas - Le dijo él sonriéndo -
.- No, soy un hada. Pero no debiste haberme descubierto.
.- Ya, y ahora por ello te irás a otro cuerpo no? - Ironizaba él -
.- Lo siento, pero es el tuyo el que me he de llevar.

Sobre la acera el murmullo de un coro de gente rodea a una joven que sostiene un cuerpo ya sin vida. Entre sollozos le murmura al oído.
.- Con tanto que nos habías estudiado no caiste en que si descubres a un hada se convierte en eso que llamáis muerte?

8 comentarios:

Dibújame una sonrisa... dijo...

Son las que dan un brillo especial a los ojos de las personas..pero sssh!! ni lo mentes!
Tan cerca de rozar un sueño y desbaratarse...ays..
Me escapo de puente..así queee...ci vediamoo!! ciao! (y por su puesto) baci!

Indi dijo...

De lo que se deduce que un hada es, en la práctica, lo mismo que: el virus Ébola, un piano que cae desde el 8º piso, o Ed Gein después de consultar las tendencias en el catálogo de Ikea.
Ipsofacto hada asesina, hada que debería venir con etiqueta de aviso (como las cajetillas de tabaco. No, si cuando te digo yo que estamos en puertas del Apocalipsis...

Paula dijo...

Me ha gustado la historia... por lo bien escrita, por la dulzura (como cada una de tus historias)hasta que llegué al final. Quizá tiene que ver con lo que intentabas contarme, o más bien no contarme anoche.

¿lo que te hace soñar también te mata? Dura conclusión.

Quizá a veces es mejor no terminar de saber las cosas.

Paso por aqui, a menudo, pero dejo pocas huellas. Error mio, lo se, o más bien, desgana o pereza. En todo caso, subsanable.

Un beso Carlos, cuidate.

Sally dijo...

Bonita historia, un pequeño triste el final. Me hace pensar que la fantasia es bonita por fuir la realidad alguna vez dura. La vida es realidad, yo prefero vivir cada dìa con su alegria y problemas. La imaginaciòn la dejo a los escritores de las novelas que buscan la inspiraciòn.

Besos

Esther dijo...

Bonita historia pero ¡no me esperaba ese final! Fue un final totalmente inesperado para mí y muy trágico. Nunca se puede saber lo que va a pasar.

Lo de los ratoncitos ¡ay! Ya lo contó mi hermana aquí.

http://
acariciandoelmundo.blogspot.com/2008/09/por-la-boca.html

Lo que pasa es que ella hizo variaciones: realmente, el que se comió a los hijos, fue el macho y nosotras éramos las protagonistas, de la misma edad porque si te contara un secreto... ¡Je,je! Ronda por su blog :)

Esa idea de los ratones, era una idea que andaba rondándome desde hace tiempo pero, que luego no me animé a escribir y mi hermana se adelantó.

Saludines.

Fionna dijo...

Como una metáfora del amor. Crees descubrir el cielo en la otra persona y cuando abres la boca zassss, el cuento de hadas desaparece.

ITACA dijo...

Hola, muchas gracias por pasarte por mi blog, hacía mucho tiempo que yo misma no me pasaba por allí y ha sido toda una sorpresa tu visita. Gracias

PATRICIA PEREIRA dijo...

POR DIOS, HOMBRE!!!!!!!
QUE MANERA DE RELATAR UNA HISTORIA D EHADAS, CON UNA VUELTA DE TURCA QUE ABRE UNA PUERTA A OTRO MUNDO NO NECESARIAMENTE INGENUO E INOCENTE...IMPACTANTE!!!!
BESOS