9.11.13

Sin título

Una mirada a este veranoviembre, y vuelvo a construir castillos de náipes, con una mente que nunca está inmóvil un momento, que pulveriza universos y distancias derribando muros. Una almo hada sobrevuela la noche, la luz baja de una lámpara que compré en el rastro pierde su rastro y obstino inútilmente en encontrarla, por un instante todas mis convicciones son dudas pero pronto vuelvo a ser improbable y las palabras recuperan su ingobernable pulso.
Vuelvo a escribir sin pensar desde dentro de un libro, no alcanzo desde esta página a ver el título pero tengo un viejo calendario y lo activo para que el tiempo pueda localizarme. Lo hago sin mirarlo, no quiero saber de números, tan solo sentir de nuevo el tacto de las palabras sobre mi papel

9 comentarios:

Antonia J. Corrales dijo...

Preciosa entrada, esperamos más !Tocan el alma del que lo lee. Por favor, no dejes de escribir.

Maria Jose Moreno dijo...

Joderrr Carlos, esto es genial. No sé que ha retenido tus palabras pero por favor, a lo que sea, dile que se vaya que deje a tus musas libres para disfrutar de estos momentos. Un besote.

Noelplebeyo dijo...

arráncate

Aire dijo...

Hola , ola de mar..
Y volver a escribir es como un reencuentro con quién abandonaste a causa de la vorágine de la vida, que no la vorágine vital.
Bienvenido
Un beso
del
Aire

Oski dijo...

Las palabras siempre acudirán a ti cuando las llames. Es lo que tienen las personas que están hechas de letras.

¡¡Abrazos!!

Amanda dijo...

¡Viva, viva! ¡Qué genial! ¡Bienvenido y que no decaiga! ¡Estamos expectantes!

Gliphe dijo...

¡¡¡Me alegro que hayas vuelto a las andadas!!! Espero que el tacto de las hojas te resulte calurosamente familiar. =)

Los Inviernos de Laura dijo...

Que placer leerte!!!!! verdaderamente no deberías alejarte tanto tiempo... nos privas de mucho!

Saludos.

Esther dijo...

¡Oh! Me recordaste a esas noches en que estas sola, se te olvida encender la luz y estás en el móvil con cualquier cosa y aun aunque haga calor, hace fresquito, el silencio rodeándote, la paz calmándote y es un gustazo. Esas noches son raras,la casualidad y quizás el olvido me hizo crear alguna, pero la oscuridad lo hace todo más intenso y misterioso.