26.12.12

Para siempre

He ejercido muchas profesiones a lo largo de mi vida, he sido sonrisadora, piruetadora, burbujante, arlequina, espantapárejadora, bella dormilante, afrodiente y hasta lunallenadora, incluso una vez hice de periodicadora, y en todas ellas siempre quietante, hasta que el cansancio me vencía y lamentablemente terminaba en la calle. Pero harta de esa vida, de rambla en plaza, observada, vigilada, ignorada, burlada e incluso acosada por alguna autoridad papelaria, hallé en un pequeño parque aquello que tanto había buscado, un pedestal vacío. Desde que me subí a el dejé de agotarme, de luchar, de madrugar, de contar monedas, mi cuerpo se marmolizó y por fin pude ejercer la profesión que tanto anhelé: Estatua. Ya para siempre.


12 comentarios:

Africa dijo...

estoy pensando en hacer lo mismo que ella y convertirme en estatua... por eso de dejar de agotarme, y de madrugar jeje

Sara dijo...

Cuánta belleza en tu relato, casi como esa estatua en la que se convierte por voluntad o resignación tu protagonista. Un relato de los que solo tú sabes escribir, a medio camino entre poesía y prosa. Realidad y fantasía de la mano en tus palabras.
Perfecto.
Gracias por compartirlo con nosotros.

Sara dijo...

Muy de tu estilo, con esos protagonistas mágicos que pueden hacer y decir lo que quieran, y siempre están a la altura de nuestras expectativas.

Un saludo!

Yo también voy rezagada esta semana... la que viene me pilla de viaje, creo que postearé ya para el 2013

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSeshatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Como señala Dreamy... tus palabras emanan magia. Muy bonito y cortito, como los buenos perfumes.

Juan Luis Galán Olmedo dijo...

No podía ser que no saliera a la luz tu magia. Veo que al final despues de todo consiguió su profesión deseada.

Siempre tan especial Carlos, un abrazo.

Nos leemos cuentacuentos.

Manuel dijo...

Un relato lleno de ternura en sus palabras, mágico y etéreo.
Un abrazo.

María Sur dijo...

Carlos... Las palabras que salen de tu imaginación hacen soñar a cualquiera, de una manera inocente atrapas a quien te lee, con seres incorpóreos unas veces y, otras, dando vida a objetos inertes, pero siempre, siempre, con una reflexión de fondo... Quien alcanzara ese pedestal y disfrutara del descanso del guerrero.. Un abrazo

Jan (Niobiña) dijo...

Pura magia. Eso es lo que me inspiran tus relatos. Sencillo, dulce, impactante... Me encanta.

Un portazo y nos leemos!

Paula dijo...

Tus relatos siempre son especiales, dulces, mágicos.
Por fin consiguió ser lo que intentó tanto tiempo. Seguro que es la más bella del parque.
:)

Aire dijo...

Hola, ola de mar..
Lo relatas de tal modo, que casi apetece ser estatua. Pero no, a mi no, ¿eh?. Eso es muy triste y muy duro. Y tan frío! . No tiene ni comparación con ser sonrisadora ( sonrio).
Un beso ASiria....
del
Aire

wannea dijo...

Siempre me había preguntado como nacían las estatuas y gracias a ti ahora lo se :) yo por ahora me quedo con Sonrisadora, es la que más me gusta y la que mejor se me da, con el tiempo ya veremos a que cambio, lo mismo me ves algun día en algún parque ;)
bessos!

reduccion mamaria dijo...

y bueno es la historia de la vida misma somos tantas cosas,.. nos agotamos tanto y al final..terminamos siendo estatuas... muy bueno tu blog