16.8.12

Historias de una mesa (V)

Era el momento de las cosas quietas, dijeron antes de sacarme a la calle, y una vez libre pude por fin respirar.

6 comentarios:

Camaleona dijo...

Una vez en la calle ni se sabe las aventuras o desventuras que correrá

Metalsaurio dijo...

Desde luego, esa mesa boquiabierta, parece que respira :D

Saludos!

Paula dijo...

Eyyyy, las cosas quietas, nada de abrir el cajón! ;)

Yo también lo echaba de menos :-)

María Sur dijo...

Hay que tener cuidado cuando dejamos en libertad las cosas quietas; de repente descubren lo que es respirar y quieren echar a volar.... Después cualquiera las devuelve a su quietud.
Te echaba de menos Carlos...

Gliphe dijo...

Espero que la mesa eliminara de su cajón todo el polvo que tuviera de estar tan quieta. ¿Qué aventuras la aguardaron una vez en libertad?

Esther dijo...

¡Al fin! :))))