7.4.09

Recuerdos

.- Yo sólo quería un café y ¿ahora resulta que su destino está en mis manos?
Sobre la butaca de raela entrelazada color madera añeja, mece al compás de su mirada, de ojos vivos, celeste tiempo.
No ha mucho que cumplió ochenta años, apenas pesa los cincuenta kilos y su altura encogió unos centímetros, pero conserva su temple y elegancia, junto al balcón, con los visillos conteniendo su sombra.
Ellos, su familia, como cada domingo, van a visitarla. Sitio ocupan, pero mas vacío dejan tras su marcha. El mirar el reloj les delata, y aquel sonido estridente…- sí, es el móvil - se dice a si mismo risueña por haberlo recordado.
Recordar. Acerca sus manos a la canasta que pende de la alacena entreabierta, y de ella saca agujas y croché y recuerda que debe terminar la colcha. Acaricia deslizando sus dedos el contorno del rosetón inacabado, recuerda, recuerda a hija dando sus primeros pasos.
Deja las agujas sobre el regazo, y observa la taza de café que antes de marchar le habían preparado. Tenían mucha prisa, piensa, su rostro habla mientras su voz calla. Yo solo quería un café, una merienda como antaño, recuerda. Aquellos rostros le eran familiares, sentía palpitar el corazón cuando les veía aparecer. En ese momento abre la caja de las pastas de anís, y percibe la mancha de chocolate que dejaron sus nietos sobre la mesa. ¿Ya se van? Le había preguntado a su hija.- ¿Por qué? - Son niños mamá. Fue su respuesta.
Niños, eso le hizo recordar, y de la alacena sacó un libro de letras azules. Y lloró.
Por unos instantes sentía que la vida se le escapaba por la memoria.
Yo solo quería un café y ¿ahora resulta que su destino está en mis manos? Dijo mirándome.
Sí Wendy – le respondí –
tu magia depende de ti, no te rindas, no dejes de luchar, de recordar.
Y Wendy sonrió contemplando aquel retrato de Peter Pan.

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Relato inspirado en A partir de una frase...

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Marcho el miércoles a tierras astures, hasta la vuelta!!
Cuidaos mucho y disfrutad de una muy buena Semana Santa.

20 comentarios:

Nébula dijo...

me encantó *.*

¿Así que te vas a Asturias? envidiaaaaa!!! jajajaja, espero que lo pases genial

Besos .^

Brujita dijo...

a pesar de odiar a Peter Pan.....el relato es enternecedor

besines embrujados

Dibújame una sonrisa... dijo...

Disfruta y recarga pilas en la tierrina! y un culín a mi salud! :-) a ver si cuando termine la vorágine puedo volver a ponerme al día! besines!

мαяια dijo...

Normal, normal que te costara... hay historias que nacen sin más pero hay otras (esas que están llenas de magia) que precisan de un proceso. Nada en esta vida es fácil y la magia mucho menos...

Además de lo mágico del relato (que salta a la vista), está lo que me has conseguido remover por dentro. Esa abuela que se me parece tanto a la mía (pero no en lo que se refiere a la parte de Wendy sino a olvidos y demás), que sus nietas pequeñas no tienen tiempo o ganas de ir a visitar y esos recuerdos que cada vez son más y más lejanos. Les es fácil recordar cosas de su niñez o de la niñez de sus hijos, pero recordar lo que pasó ayer o a dónde has ido tú hace dos horas, a veces se convierte en un imposible...

P.D. Y voy parando ya, pero me conoces y sabes que detrás de cada una de mis parrafadas está el hecho de haber leído algo bueno, realmente bueno. Así que: no-gracias! ;)

Un besazo!

Hedda dijo...

Me ha gustado mucho.
Ya sabes que siento cierta debilidad por ese cuento y ese personaje...

¡Qué lo pases bien por Asturias!
(¿eso ya te lo he dicho, no? :p)

Nos leemos,
Hedda

*Sechat* dijo...

Hay frases que me han descolocado un poco que incluso releyéndolas me ha costado comprender, pero desde luego ese final de Wendy como protagonista entra dentro de las maravillosas sorpresas a las que nos invitas desde tu mundo. ¡Pásalo bien por Asturias!

Eria.. dijo...

Disfruta mucho de esos dias... que terrible el alzehimer, y que cercano a la mayoria. Besitos varios.

Esther dijo...

Muy bonito tu relato. Con el aire cotidiano.

A veces, puede pasar con las personas ancianas,se va a desgana, por cumplir o peor: se les lleva a una especie de asilo... olvidamos que algún día tb nosotros seremos viejos. ASí somos...

Saluditos.

Proyecto de Escritora dijo...

Que bonito cuento. Es muy entrañable. Eso si, te recomiendo que le des un repaso para corregir algunos fallitos. Pero es firme candidato para incluirlo. No te olvides de Wendy!

Besos!!

Cendra dijo...

¡Precioso! ¡Y entrañable!
¡Espero que tengas un viaje y una estancia fantásticos en Asturias!
A mí no me queda otra que trabajar, en el trabajo y en casa... así que... ¡Qué se le va a hacer!

Noelplebeyo dijo...

Abrazos...y disfruta para recordar...

ÓNIX dijo...

que belloooo...

ese poder y esa magia tuya de recrearnos de esa manera tan fantástica...

eres especial en lo que escribes...

Deseo la pases fenomenal....

Besitos..

dijo...

Genial el relato. Es muy entrañable. Un beso.

AdR dijo...

¡Joder! ¡qué manera tienes de mecerme en la historia! Una fantasía mezclada con la cruda realidad del olvido, o del recuerdo :)

Todavía no conozco yo Asturias, oye.

Abrazos, chaval.

Sureña dijo...

Qué bien dibujas...

Y qué aire tan andaluz, y cuánta soledad y magia al mismo tiempo...

Espero que hayas disfrutado :)

Besos

AGuernazelle dijo...

Claro que he visto la de Malaga... Llovio tanto en Granada que el viernes Santo nos fuimos a Malaga :p

Oski dijo...

Terminaron las vacaciones y me pongo manos a la obra con los deberes:

-Ya te visitaré algún día de estos, no son buenos tiempos -dije un día, aunque quizás mentía, siempre son buenos tiempos para la buena literatura.

Hay algo que siempre me ha impresionado mucho, y es la historia de Peter Pan, el eterno soñador, el que ve más allá del horizonte, y de Wendy, que espera verano tras verano para volar a "Nunca Jamás".

¿Cuántos Peter y cuántas Wendys conoces?

Yo creo que unos cuantos, los veo cada día, marchitándose mientras miran viejas fotos.

No he podido evitar sentir un escalofrío dentro cuando he leído esto. Quizás algún día, todos nos convirtamos en Peter y nos olvidemos de volver, mientras Wendy nos seguirá esperando, con la misma sonrisa...

Da que pensar mucho.

Un abrazo genio.

Σ=o) Pau dijo...

Dejamos en nuestra memoria momentos, lugares, sentimientos y emociones y solo una parte de ellos quedan al final de nuestros días, y solo los recuerdos que queden latentes y vivos son los que evitarán que la soledad pueble nuestra mente y ese destino en nuestras manos siga vivo.
Me encanta ese deseo vivo de Wendy que aunque la luz ya no brilla del todo, aún le quedan reflejos que le destella Campanita y que hacen que no olvide a su Peter, aunque este demore en llegar.

Lo leí varias veces, hasta llegar hoy y comentarte, me encantó la magia que siempre vive entre cada palabra y no-palabra que escribes, no dejes de soñar nuca si? ;)

Espero que hayas disfrutado tu viaje, aunque haya sido por trabajo Peter :)

Un beso ronroneado en mi abrazo ^_^

Sara dijo...

Peter Pan... me encanta. Siempre he pensado que todos deberíamos ser un poco más Peter y un poco menos Wendy... ;)

Io dijo...

Los más bellos recuerdos a veces pueden doler, doler hasta destrozar.

Sólo queman las llamas del infierno cuando se ha tocado el cielo con los dedos. Y sólo cuando nos hallamos en el infierno nos damos cuenta de que una vez, en un tiempo no muy lejano, llegamos a tocar el cielo.

Aunque a veces no haga falta llegar a los ochenta.

Un gran relato. Me hizo llorar.

Un besazo, genio.