1.5.07

A partir de una frase... un recuerdo


.- El título de aquel libro llamó poderosamente mi atención. Recuerdo sus enormes letras azules. Sabes? Me quedé mirándolo un buen rato.
.- Y qué más? Sigue contándome. Cual era el título?
.- Vaya, no consigo recordarlo. No lo entiendo, si acabamos de llegar. Aquellas letras azules…
.- De donde? De donde llegamos?
.- Del parque, pareces tonto, si venías conmigo, es que intentas decirme algo? Aún no he perdido la cabeza si es lo que piensas.
.- No, claro que no lo pienso. Veo que sigues igual de refunfuñona que siempre. Y a qué fuimos al parque?
.- Vaa – dijo ella ruborizada – Me tomas el pelo. Ya sé, quieres que lo diga para reírte de mi.
.- Que no testaruda.
.- Bueno, pero que sea nuestro secreto vale?
.- Así será.
.- Pues fui persiguiendo a mi sombra.
.- A tu sombra? – Exclamó.
.- Sí, recuerdo que en un momento me quedé dormida sobre la silla y
.- y llegaste al mundo de los sueños.
.- Sí eso pasó! Y como lo sabes? Bueno no me interrumpas. El caso es que al despertar, y es curioso porque nunca reparé en ella hasta ese instante, me fijé en que mi sombra se había escapado…
.- En dirección al parque…
.- Sí, que no me interrumpas!

Entraron en la habitación al oír las voces. Llegó silenciosa la enfermedad hace tiempo, imperceptible al principio para dejar de serlo cuando ya era tarde. Lo habían intentado todo, sin embargo ni la memantina ni tratamientos cognitivos habían dado resultados. Iba olvidándolo todo.

.- Hola hija – Dijo con su entrañable sonrisa, y continuó hablando con toda naturalidad ante la perplejidad de su hija que no acertaba a reaccionar – Es que le explicaba a ¿Pero donde está? Juraría que… No me creerías.
.- Mamá – Susurró entrecortada por la emoción de saber que le había reconocido. Se sentó junto a ella y esbozando una sonrisa le dijo.- Prueba a ver.
.- Un libro.
.- Qué?
.- Un libro de bonitas letras azules que vi en la librería del parque me hizo recordar un cuento, y en el aparecías tú sentada en mi regazo, tan pequeñina con aquellos ojazos ávidos de querer conocer todo.
.- Mamá, te das cuenta de lo que has dicho? “Recordar” No hacías mas que olvidar y lo que sea que haya sido que te ha despertado en mitad de la noche te ha hecho recordar – Dijo ella emocionada.
.- Un cuento, un cuento de letras azules… - Y el sueño la venció quedándose dormida.

Apagó la luz y cuando se disponía a salir sin hacer ruido tuvo la sensación de algo que salía por la ventana, pero tras unos segundos de duda salió de la habitación.
Al día siguiente cuando iba camino de casa, al pasar por el parque no resistió la tentación de acercarse al stand de viejos libros que había junto a la fuente.
.- Buenas tardes. Es una tontería pero por casualidad no tendría expuesto un libro con bonitas letras azules estos días atrás no?
.- Con bonitas letras azules? Fue Vd.?
.- Cómo?
.- Que si fue Vd quien lo dejó aquí esta mañana?
.- Que va! Por qué me dice eso?
.- Es que verá, esta mañana como todos los días me dispuse a abrir el puesto cuando vi un libro apoyado sobre el árbol. Este.
Ella lo cogió y entonces pudo ver que el título impreso en letras azules:
La magia de los cuentos.
Mas y mejores historias en http://www.elcuentacuentos.com/
Dedicada a quienes conviven con el alzheimer. La lectura ayuda, y un cuento siempre

14 comentarios:

alba dijo...

ainsss debe de ser durisimo, yo siempre viviré con ese miedo, cada vez para que pasa más a menudo y a mi me daria miedo perder lo unico de lo que estoy hecha, de recuerdos... :(

besitos tesoro!

Anónimo dijo...

Buena partida, que llegues al puerto de tus sueños ¡¡
.... y si perdemos la memoria , siempre quedara lo sembrado ¡¡¡
Besitos
gloria

Mj dijo...

Por eso hay que exprimir los recuerdos al máximo...porque no sabemos a ciencia cierta cuánto nos van a durar...

Klover dijo...

Los cuentos ayudan a cualquier cosa...


Menos mal que me hiciste caso. Las servilletas te han ayudado jejeje...

Un abrazo!

Yudy dijo...

Esta mente porosa devoradora de recuerdos, menos mal que existen los cuentacuentos y los libros para identificarnos y salvarnos.
Un besin Carlos

Ricardo dijo...

No sé cómo explicar la sensación que me ha dejado el relato. Es como la que produce un pasaje poético. Como una suave brisa...de color azul.

No queda decir más.

Un abrazo Carlos. Me contaron que hay cuentos, que despiertan la motivación. Son fáciles de conseguir. Para vos, mucho más. Sos el que los escribe.

popi dijo...

Qué diálogos mas chulos Carlos. Llego encantado a Asiria como lo hacía al aterrizar en Ninivé.
Duro, muy duro el Alzheimer. Pero bueno, sigamos creando recuerdos, Pantojo.(No me puedo creer que estés involucrado en todo eso, tío)jajaja
Un abrazo desde el infinito y más allá.

Tormenta dijo...

Precioso precioso precioso precioso... sin palabras. Escribes estupendamente Carlos, los dialogos fluyen mágicamente y la historia esta llena de melancolía y a la vez de esperanza.
Un millon de besos, una semana más.

Carabiru dijo...

Joooo tiene que ser muy triste ve a un ser querido apagarse así.

Bonita historia, por otra parte.

Salu2

atenea dijo...

Uffffff vaya temita, y es que es algo indescriptible yo creo, no sé, ver a alguien de tu familia así... Lo sé porque a mi abuelo hace unos años le pasó algo así (no exactamente pero parecido) y ahora mi abuela anda cerca también. ¿Sabes qué es lo peor? Cuando ellos mismos se dan cuenta de que están perdiendo mucho y a pasos agigantados... ver esa expresión en su rostro que es pura tristeza, es como que te dicen "antes podía hacer cualquier cosa y ahora no puedo hacer nada, ni siquiera puedo recordar lo que comí hace media hora" pero supongo que hay que pasarlo y, a ser posible, con una sonrisa para hacérselo más fácil a ellos no?? Ya tienen bastante con lo que tienen...

Bueno, aparte de todo eso la historia me gustó, no sé, tiene un punto de ternura que me encanta :)

Muaksssss!!!!!!!!

PD: ¿Echabas de menos las parrafadas? jajajaja

Malena dijo...

Enternecedora historia esta semana Carlos, me ha gustado un montón.
Siempre pensé que las experiencias son los cimientos de una persona y los recuerdos sus ladrillos. Lo peor que nos puede pasar es perderlo todo, borrar todo lo que somos de un plumazo.
Bonito homenaje a las personas que luchan cada día con esta enfermedad, a los familiares que la sufren doblemente y a los investigadores que avanzan en el modo de atajarla.

Mis felicitaciones por la historia.

Un montón de besos.

P.D.: Gracias por tus comentarios, me hacen ilu :P.

Tamaruca dijo...

Lo has plasmado tan exáctamente que duele... Los que lo hemos vivido podemos reconocerlo en cada uno de los diálogos.

:'(


Un besito fuerte C.

Niobiña dijo...

Cariño, esto será Asiria, pero yo sigo viendo a Ninivé en cada palabra, en cada tilde, en cada coma...

Ninivé está por todas partes y no quiero que se marche nunca, vale?? Le he cogido mucho cariño, y a ti también...

Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

atikesia dijo...

me encantó!, me encantó, sin más (aunque llego un par de meses tarde)...
creo que es una de las enfermedades más fuertes que hay, porque ¿Qué somos sin recuerdos? no entendería la vida sin ellos...