5.1.09

Trozos de papel

A veces soy un músculo que se dilata a estas horas del atardecer, queriendo rasgar el silencio tras quedarme dormido en el. La música de la vieja radio galena resuena en el patio y mientras la sombra felina de la gata de la portera recorre la habitación, su cuerpo avanza sigilosamente por entre los alfeizares y tuberías sorteando la maraña de cordeles que penden de colores de ventana a ventana.
Es invierno, pero el día era una isla de primavera. Desde el balcón escribo con los ojos todo aquello que no he sabido expresar en palabras.

La noche comienza a oscurecer el horizonte y el día parece recuperar sus valores invernales. Una fuerte brisa recorre la calle cuando en ese instante una nube de trozos de papel penetra en la habitación.
Cuento hasta doce trozos, que en su momento llegarían a formar parte de una carta, a tenor de la escritura que figuraba en ellos. La tentación de recomponer aquel inesperado puzzle puede conmigo.
Desistiendo ya de hallar el lugar correcto de cada trozo opté por unirlos sin fijarme en el texto, en una especie de arte abstracto. Y en ese momento el sol apareció en medio de la noche inundando con sus rayos la estancia.

¡No podía estar sucediendo aquello!
Asomado al balcón contemplé aterrado como lo que antes era la calle ahora era un enorme acantilado sobre el que se estrellaban las olas, y a lo lejos pude divisar enormes velas que empujaban hacia la costa unos navíos… vikingos!!
Rápidamente entro de nuevo en la habitación cerrando con fuerza tras de mi las puertas del balcón.

Justo delante mía, sobre el escritorio, aquellos trozos de papel.
Por el contorno de sus bordes veo que todos encajan, aunque dos de ellos pareciera que no. Vuelvo a colocarlos. Pero entonces caigo en lo absurdo de la situación.
Con todos los fenómenos que están sucediendo en el exterior y yo allí con unos trozos de papel.
Entre aterrado y enojado doy un manotazo a la mesa esparciéndolos por el suelo.
¿Dije manotazo? Quise decir zarpazo.

En aquel instante en que cambié de nuevo el orden de los trozos de papel la normalidad volvió al mundo. Pero me da que el orden no era el correcto, porque aquí estoy convertido en gato.

Debo ser el primer felino que intenta resolver un puzzle.


Y esa gata se ha detenido en mi ventana

22 comentarios:

Oski dijo...

Tío, ahora si que ya no me quedan sombreros para dejarte. Sin palabras me has dejado.

No sé de donde habrás sacado la idea de los 12 trozos (bueno sí que lo sé jejeje pero te guardaré el secreto) y metafóricamente quiero pensar que está relacionado con la idea de la felicidad eterna, esa que entre benjamines de champán nos prometíamos los españoles en Nochevieja.

Y luego está la gata...yo veo un gato y digo fus fus, no escribo un relato. Tengo que aprender de ti maestro.

Te dejo mi aplauso.

Un abrazo-

Arwen Anne dijo...

a veces los gatos tienen tanto que contarnos, que unos trozos de papel sirven para escribir, precioso el relato y hermoso poder leerte, un gustazo compañero

un beso

Tormenta. dijo...

Carlos, me encantó de verdad...
No sé de donde sacarás la inspiración,pero ya me gustaría a mí, tener solo un poquito..
Espero que ese puzzle, salga bien.

Besos guapo.

Eria.. dijo...

Miau,,, deja el puzzle y ve a ver a la gata ejejej,
Besitos varios.

Nébula dijo...

la primera frase (hasta atardecer) me encanta *_*

ÓNIX dijo...

Odio estar tan ausente y perderme de tus encantadoras letras que acarician mis ojos... Paso de volada, ya vendré con mayor tiempo para leerte corazón...


Pero no me voy sin desearte lo mejor para este año que ya comenzamos y dejarte mil besos y abrazos...

Mer G.G dijo...

Siempre me sorprenden tus historia,el giro que les das.

Magnífica historia!

Un abrazo.

Mer

*Sechat* dijo...

Me da que va a haber tomate al final entre la gata y el gato. Un giro inesperado que me ha encantado una vez más. Hay frases formidables dignas de enmarcar: "Desde el balcón escribo con los ojos todo aquello que no he sabido expresar en palabras". Añadiría unas cuantas más a esa lista. Como siempre has conseguido despertar la magia con tus palabras y tus giros lingüísticos. ¡Chapeaù!

Silvia dijo...

Que historia maravillosa, llena de inspiraciòn. Yo amo los gatos, y también las cuentas de los pirates :-).
Tienes "forever" esta imensa fantasia!
Besos

Ayshane dijo...

Me ha encantado! muy original...

besitos grandotes!!!!

ANDREA dijo...

Dejas volar tu imaginación como nadie, con ella surcas lugares inéditos, sitios donde sólo puedes llegar con la mente de alguien como tú solo sabe hacer.

Un Saludo y hasta la próxima

Noelplebeyo dijo...

Bienvenido al vecindario...yo soy blanco y negro..mes ves ???

Saludos miauuuuuu

Sureña dijo...

Qué forma de darle la vuelta a las cosas, me ha encantado, felino :)

Besicos

Metalsaurio dijo...

Me ha recordado a Jumanji, jeje!

Muy bueno.

Un saludo.

Camaleona dijo...

De repente me he encontrado también ante un acantilado... Una historia genial.

Esther dijo...

¡Guauuuuuuuu! ¡Está chulísimo!

Quiero salir al balcón y ver eso ¿Me prestas esos mágicos papeles? ¡Je,je!

Qué gato tan bonito. Yo conocí un sitio, que hace tiempo estaba lleno de gatos, habrían cientos y cientos. Ahora, parece que ya están medio desaparecidos.

Saluditos.

Arwen Anne dijo...

pasate por mi blog, te ha correspondido algo

Alicia. dijo...

Otro relato impresionante (aunque tú digas que no XD)
Espero que algún día el gato consiga hacer el puzzle...

Proyecto de Escritora dijo...

Este texto me recuerda al libro que me estoy leyendo de Paul Auster. Solo que en perro, jeje!!
El final es lo mejor. Eso de que el puzle debe estar mal hecho. Hay tantas cosas en el mundo que no encajan en el puzle!

Besos!!

Io dijo...

Qué fuerte, Carlos! Me encanta tu imaginación desbordante, y me encantan tus finales, que siempre me dejan la sonrisa en los labios.

Qué historia más simpática. Y que puntos suspensivos ante la presencia de esa gata...

Enhorabuena!

Un abrazo!

Munlight_Doll dijo...

Muy buen relato, muy original y bien llevado. Sólo que la redacción es, en algunos puntos, algo barroca para mi gusto, pero por el resto está bien.
Besines,
Mun

Dibújame una sonrisa... dijo...

Bueno..pues si esa gata está en tu ventana..quizás los vikingos y los puzzles tenían algo de positivo en ellos! ejejej!
Me gusta que dejes volar la imaginación!
Besines!