21.9.14

La extrañeza

Un día ves que el reloj sigue girando, pero sientes la extrañeza de las cosas quietas, gira el mundo pero tú no.
La encuentras entre las manos cuando te haces un café, en la voz cuando cantas cualquier cosa en el coche, en la oscuridad cuando enciendes la luz, en la noche al caminar. Una extrañeza, una bellísima y terrorífica extrañeza, que al tacto sabe a tiempo y cuando hallas ese instante de pensarla se desvanece rápidamente como jugando al escondite contigo, hasta que un día vuelves a sentirla, asomarse al futuro y cambiando, como siempre hace, la vida con sus momentos, casualidades, y que de repente te mueve, un leve movimiento, suficiente para vivir.

4 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

El valor de las pequeñas cosas... incalculable

Esther R dijo...

Morir...se puede morir en vida, también. Pero yo quiero vivir y que no me vuelvan a matar nunca más, nunca más. Porque podrían haberme matado miles y miles de veces. Nunca las he contado. Siempre puedes remontar y revivir, eso lo he aprendido y cada renacer puede resultar claramente reforzante, te hacen mutar y ser una persona nueva, aunque el corazón se raja también y mi pregunta es hasta cuánto; hasta cuánto puede aguantar. ¿Dejará de latir? Temo que el mío acabe por hacerlo, que nada le importe...eso o explota y debe de ser horrible dejar de oír los latidos del corazón, eso mientras se supone que vives.

Giras, aunque no lo parezca, aunque se puede hacer mejor. Solo es romper con las cadenas...romper muchas cosas. Yo también me quedo muy quieta, me siento incapaz, aunque sé que una vez que rompes, que vences la tensión de lo difícil, ya nada te puede detener, difícilmente, debe una brisa fresca, sonreírte en la cara, y puede que crezcas y ya no haya vuelta atrás.

No sé si me desvié del tema, pero todo esto me inspiró tu entrada.

Bona nit y no te vayas. :)

Sirvi dijo...

Nada de dejar de girar, en la vida hay que dar vueltas, muchas vueltas. En eso consiste y por eso mismo a veces nos sentimos un poco mareados y desorientados. En cuanto vuelva a girar volverás a encontrar tu lugar. ¡Vamos! :)

Oski dijo...

Extrañarse no siempre es malo, en ocasiones puede ser sorprendente, el problema es que casi siempre nos tomamos la extrañeza como algo negativo en lugar de hacerlo como algo positivo.

Ánimo, sentirla puede ser síntoma de que es necesario cambiar ciertas cosas de uno mismo, o dejar atrás otras.

Salud y abrazos.