16.12.10

Diario de una butaca roja

Desayuno con diamantes cada mañana, la estepa siberiana se muestra ante mi pisoteada por los cosacos de Taras Bulba que cabalgan sobre ella camino Soria en busca del viejo olmo aun humeante y cuyas cenizas el viento se llevó hasta Alabama siguiendo la estela de Moby Dick. "Roma no paga a traidores" debió pensar el capitán Nemo cuando cantaba bajo la lluvia mientras Plink Floyd derriba el muro de Berlín tras ver a ET sobrevolarlo en bicicleta huyendo de los indios que añoraban que verde era su valle.
Lo que sintió en ese momento le hizo recordar el terremoto de San Francisco cuando una enorme bola de acero inició el derribo del viejo cinema. Nadie allí presente reparó en aquella butaca roja de la séptima fila que iba plegando su asiento hasta cerrarlo para siempre.
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Ya no queda ni un cine en el centro de mi ciudad, todos forman parte de pequeñas salas integradas en centros comerciales, ni grandes carteles pintados a mano como el de la imagen cubren fachadas del centro. Pero siempre quedará su sonrisa :)

18 comentarios:

Metalsaurio dijo...

Un amigo de mi padre (responsable de mucho de lo que leo, por regalarnos periódicamente mucho / todo lo que lee) dedicaba parte de su tiempo, a pintar los carteles de los cines.

Por mi parte, no recuerdo haber visto nunca un cartel de esos pintados. Seguro que tenían más encanto, pero también un coste mayor y la pasta nunca sobra :)

Un saludo.

Noelplebeyo dijo...

quizá sea porque la industria del cine, como casi toda, tiembla cuando confundimos la libertad de los espacios virtuales con matar la creatividad a fuerza de descargas.

Aun no entiendo porque hay que bajarse bazofias y obras de arte no verlas en grandes butacas rojas y una pantalla y sonido para la q ha sido concebida

saludos...y sonrisas de tiempos pasados

AdR dijo...

Al comenzar a leer pensé: "Este hombre se ha vuelto loco..." :D Y luego no, resulta que le hacías un homenaje al viejo cine, a los viejos cines. En mi pueblo había uno, uno solo.

Y dejó de existir hace tiempo. Los cines ya no huelen igual, y a mí el sonido envolvente ese... como que no me dice nada, envolvente es la voz de Audrey, y la de muchos grandes.

Abrazos

plinnn... dijo...

:) a mí me encantaban los cines de antes, mucho más que los de ahora; recuerdo ir de pequeña a ver Annie y pasar de una fila a otra saltando por las butacas, y lo grande que era el cine, no como ahora que son todo salas chiquitas; pero bueno, algunas pelis son buenas y merece la pena ir :) Qué buenas pelis!!

Susana dijo...

Un bonito homenaje a los cines de antes, sin duda.

Un abrazo.

Towanda dijo...

Otro cine que queda sumergido en el olvido.
No sé si recordaréis aquellas salas que proyectaban en sesión continua y allí, con nuestro bocata, a pasar la tarde.

¡Qué tiempos!.

¡Precioso homenaje, Carlos!

Un beso muy fuerte.

Mary dijo...

Buena dedicatoria y, sobre todo, vaya nostalgia que queda en el poso de tu entrada...

un beso

Esther dijo...

Me hiciste recordar un cine de mi ciudad, sobre todo: con su entrada magestuosa...

También había otro, con unas escaleras chulísimas y bueno... ése no se atrevieron a derribarlo: susurra tb. historia... ASí que, simplemente, lo han adaptado a una tienda de ropa pero, sin quitar nada. Es verdad, todos desaparecen y se esconden tras el manto de un gran centro comercial pero,bueno... se está agusto ahí dentro, lo malo es el precio.

Un saludito. Buen finde :)

Klover dijo...

Me ha gustado mucho, breve pero intenso.

Soy demasiado joven para recordar bien el halo de los viejos cines (como mucho viví sus últimos coletazos) pero lo que escribes me recuerda a cuando mi padre me habla de que cuando él era niño algunos días había sesiones continuas de pelis de vaqueros (por ejemplo) y que se podía pasar toda la tarde en la butaca con sus amigos del barrio viendo película tras película sin descanso... En fin, la tecnología nos ha llevado de la manita hasta la situación actual...con sus pros y sus contras...

Distópica dijo...

Te descubro por casualidad y ya pareces acogedor
Me seguiré pasando :)
D

plinnn... dijo...

Quién me diera a mí ver películas como ésta, o casablanca, o La reina de África o un sin fin!! en pantalla grande!! en realidad no creo que fuese tan difícil pero a lo mejor, no vende lo suficiente!
Un biquiño y muy feliz Navidad :))

Verónica dijo...

Magnífico homenaje a ese arte que tanto hemos disfrutado los que tenemos una cierta edad ... Porque el cine debe verse como antes, en pantalla grande, después de hacer una larga cola, con las luces apagándose al poquito de entrar ...

En mi ciudad aún sobrevive alguno de aquellos, pero, son muy pocos y tampoco son lo que eran.

Un beso

plinnn... dijo...

Pues quieres ver que la escena que describía el otro día en el blog se repite ahora mismo, mi hermano y yo y el este caso, no es un libro, sino la game boy, y no es un perro, sino un gato que se está quedando dormiditoooo shiiiiihhhh
PD: sigo en construcción (aún me falta mucho muchoooo:)
un biquiño!! :)))

Butterfly dijo...

Vivo en un pueblito perdido entre las montañas. Un pueblito de esos que no salen en los mapas. De esos en los que hay solo un Supermercado, donde solo tienes un taller de automobiles...
Mi pueblo se ha quedado perdido en la historia, y su cine sigue siendo un cine de barrio.

A mi pueblo viene gente joven a vivir, y al año abandonan porque no encuentran las comodidades que existen en la ciudad....y no se dan cuenta, que las maravillas de la vida se encuentran precisamente en lugares como ese cine, antiguo, que con solo mirarlo ya descubres historias asombrosas.
Un beso Carlos, y como siempre, gracias.

Paula dijo...

Nadie reparó en aquella butaca roja de la séptimaa fila excepto tú. Para tí la butaca escondía un montón de palabras en vez de una película ;)

*Tengo un cuadro parecido a ese en mi habitación.
Un beso :)

Mer González dijo...

Magnífico texto y por supuesto maravillosa Audrey.

Abrazos.

Ana dijo...

Me encanta, como todos tus post, tristemente los cines ya no son como eran, ni si quiera en madrid, que siempre me llamaba la atención esos carteles pintados, una pena.

Aprovecho para felicitarte la navidad, desearte todo lo mejor que por lo poco que te conozco creo que te lo mereces.

Un gran abrazooo

Esther dijo...

Muchas gracias y feliz Navidad a ti también.

Adèu.