25.1.09

El cable

Y allí estaba ante aquel monolito de oscuro hormigón, cubierto por la perenne niebla que hacía imposible su visión desde cualquier otro punto que no fuera allí mismo, a sus pies.
Ignoraba los días que habían pasado desde que naufragó. E igualmente desconocía la existencia de la isla en que se hallaba. Pero de lo que si estaba seguro era de que aquella isla estaba o al menos estuvo habitada. Algo que supo cuando un día alcanzó la cima de la montaña mas alta y descubrió el monolito.
Demasiado alto para encaramarse a el pasó el tiempo intentándolo hasta que por fin pudo construir una escala lo suficientemente alta y resistente para conseguirlo.
Y así fue como ese día logró llegar al extremo superior y cual fue su sorpresa cuando vio que desde lo alto del monolito ascendía una especie de cable de color cielo que se perdía de vista hacia el espacio.
La espesa niebla le impedía ver nada alrededor, tan solo aquel cable era su referencia. Y decidió ascender por el. Más cuando llevaba un buen trecho supo que no podría seguir adelante porque se asfixiaría.
Pasaron los días, la niebla no disipaba y aquel cable parecía estar retándole, provocándole. No tardaría la desesperación en apoderarse del náufrago. Y una mañana decidió poner fin a la historia.
De un buen tajo, con su espada cortó el cable, el cual se fue alejando rápidamente mientras él daba saltos de alegría sobre el monolito.

Lo que desconocía era que lo que se alejaba no era el cable.

Mientras tanto un planeta dejaba su órbita alrededor del Sol y caía, caía...

18 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

2001 odisea en una isla...o el cable que nos dejó fuera de órbita como al apolo XIII

Buena historia...seguimos cayendo ???

Oski dijo...

Y un planeta se aleja.

¿Alguien notará su ausencia?

El naúfrago seguirá en su isla esperando que alguien acuda en su busca y nunca sabrá qué diantres era el cable.

Ahora son dos los que van a la deriva.

Una metáfora genial de la propia vida.

Un abrazo.

Paula dijo...

Que historia más original.

No me esperaba en absoluto que fuera un planeta ahora perdido!!!

Genial, de verdad. Me alegro que sigas escribiendo porque si, porque te apetece y sin tener en cuenta lo que rodea ;)

Besote

Salegna dijo...

Que buena y sorprendente historia. En realidad es como parece que esta ocurriendo sin ver más allá destruimos el planeta sin ser conscientes de las consecuencias.
Un beso

Io dijo...

¡Es buenísimo!

Cuántas veces nos pasa a nosotros algo así, cortar con algo o con alguien que nos incomoda sin darnos cuenta de que era lo que nos mantenía en nuestro lugar.

Gran momento de inspiración!

Enhorabuena!!!

Mil besos!!!

Nébula dijo...

y caía, caía...

Dibújame una sonrisa... dijo...

Jejee!! me encanta!! mencannntaaa!! :-)
Original y redondo!
Besines!

Sureña dijo...

Es lo último que se pensaría en una situación así.

Náufrago para siempre...

Besos

pati dijo...

De alguna manera, todos poseemos ese cable...

Besos :)

dijo...

Interesante relato. A mí también me ha recordado a 2001, por aquello del monolito, y a Lost, esa serie tan genial. A raíz de esto, me llama mucho la atención la posible existencia de una inteligencia superior a la nuestra. Quizás la responsable de que esté ahí el monolito. Es apasionante. Un abrazo.

ÓNIX dijo...

A veces me pregunto que tienen tus historias que logran atraparme tanto??

Es fascinante la forma como abordas ese tipo de temas y produces en quienes te leemos el efecto que estoy segura, es el deseado...


Besitos...

Eria.. dijo...

¡Qué bueno!¡Pero que bueno!

Raquel dijo...

Cualquier final cabe, ¿cierto?

AdR dijo...

Prefiero ser planeta desorbitado que no estrella distante atada a un cable.

Sería un naúfrago feliz abrazando a mi monolito :)

Gran final.

Abrazos

Mer G.G dijo...

Cuantas veces hecemos cosas sin pensar en lo que causamos,en lo que ocurria por nuestro acto...

Me gustó mucho!

Un abrazo.

Mer

synnove dijo...

¡Qué buen microrelato! Casi podía imaginarme al náufrago saltando de alegría.

Me gustan los giros de trama. Te extrañé.

ANDREA dijo...

Por mucho que queramos seguir adelante en la vida, siempre encontraremos nieblas que no se desipan, encontraremos cables que no tienen final. Pero si ponemos de nuestra parte, la niebla se desipara y los cables no serán tan largos. La cuestión es ver todo y ser diferente a los demás sin miedo a ser así.

Un Saludo y hasta la próxima

Martikka dijo...

Fabuloso final, sorpresivo, inquietante e impactante!