26.10.08

El tesoro


Como cada noche dominical todos se aprestaban a escuchar al viejo cuentacuentos en la taberna Trevi, llamada así porque el tabernero cree que su negocio lo debe a una moneda que lanzó durante un viaje a Roma, en la famosa fuente.
La Trevi era el centro neurálgico de la vida social del pueblo, una pequeña localidad situada en la profundidad de un valle en el que parecía que el tiempo lo hubiera elegido como su lecho en donde permanecer detenido.
El siglo XX, al que le quedaban apenas días para llegar al pueblo, era el portador de todos los sueños de sus habitantes. Era brisa de esperanza tras los vientos de amargo sabor a sangre y desánimo que envolvía el país. Y parte o gran parte de esa esperanza la aportaba el cuentacuentos, que junto con el cartero, eran las únicas personas que se atrevían a cruzar las montañas en esa época. Dice que contaba leyendas que a su vez le contaron a él y así sucesivamente perdiéndose el origen de ellas en la lejanía de los tiempos. Y cuando sonó la campana, todos guardaron silencio y el narrador comenzó su cuento.
Cuando hubo terminado siguió el tradicional brindis y debate en torno a la narración. Eso sucedía en la Trevi. Pero dos jóvenes se habían ausentado de ella instantes antes de que terminara la historia.
.- ¿Pensaste lo mismo?
.- Sí, pensaba lo mismo que tú
– Respondió él – El descubrimiento que hicieron hace poco en el monte bien podría coincidir con la leyenda que acababan de escuchar.
.- Esa mina de oro existe y hoy es luna llena. Pienso ir a buscarla – Dijo ella.
.- Iré contigo.
Se aprovisionaron de agua, algunas frutas y dos candiles y emprendieron la marcha.
.- No se lo habrás contado a nadie ¿verdad? – Le dijo ella.
.- Te juré guardar el secreto – Respondió él –
La excursión fue toda una aventura. Iban recordando los cuentos que habían oído en la Trevi, de princesas y sarracenos, de celtas y de hadas, los sonidos de la noche les hicieron sentir desde pánico hasta emoción, incluso la cercana presencia de los sentimientos parecía unirse a ellos en la travesía. Tras atravesar el bosque por una estrecha senda llegaron a las estribaciones de la montaña y poco después al lugar señalado. Frente a ellos se hallaban restos de lo que en su día debió ser un sistema de canales que portaba el agua por los distintos túneles hasta una especie de lavadero donde quedaban depositadas las pepitas de oro. Pero la ilusión de aquel descubrimiento iba menguando a medida que exploraban sin éxito las galerías de lo que ya sin duda parecía ser la mina.
No fue tanto el peso del cansancio el que les hizo caer sobre aquel claro del bosque, sino la decepción de no poder cumplir tantos sueños que el oro iba a proporcionarles.
.- Heyy – dijo él mientras observaba el revés de un trozo de pergamino que a punto estaba ella de arrojar a la pequeña hoguera –
Mira, hay unas palabras que aparecen escritas si lo pones al trasluz de la luna.
Ella situó en la posición idónea aquel trozo para poder leerlas.
“ En noche de luna llena, atrápala y ella te llevará hasta el tesoro.”
.- ¿Que atrape la luna? ¿Qué querrá decir? - Exclamó él -
.- Podríamos secuestrarla y obligarla a que nos dijera donde está el tesoro – Dijo ella sonriendo.
.- ¿Sabes? Creo que el tesoro nos ha acompañado desde que salimos del pueblo.
.- Sí. Eso pienso yo también.
– Murmuró ella.
Y allí, sobre ese claro que de forma circular se abría en el bosque un beso siguió a aquellas palabras. Ignorando ambos que bajo la tierra sobre la que se besaban una inmensa pepita de oro les separaba apenas un metro de sus sueños.
Quedaba poco para amanecer y llegaban a la entrada del pueblo. En la despedida entre sonrisas él le insinuó

.- Y si... ¿Secuestramos al sol?
.- Tú haz lo que quieras, yo me voy a mi casa.
______________________________________________________________________A un rayo de luna

10 comentarios:

Nébula dijo...

Me encanta la última frase de ella, menuda forma de romper el encanto, si es keee :P

Nébula dijo...

a sí? me has recordado a la peli de "Antes del amanecer", que sale un poeta callejero que te hacía un poema con la palabra que quisieras y la protagonista va y dice "batido" ^^

http://es.youtube.com/watch?v=WjTwVe7x0bU

me hace mucha ilusión servir de inspiración para tu inspiración en imagenes n_n

besicos ;)

мαяια dijo...

Se suponía que "el premio de la aventura" era la pepita de oro, pero... realmente, el no encontrarla fue su verdadero premio. De haber sabido que sí que estaba (y que la tenían tan cerca), "su historia" hubiera transcurrido por otros cauces menos "bonitos" y más materialistas... ¡Me gustó así! ;)


Un besazo!!!

Silvia dijo...

Buscar el tesoro... siempre muy intrigante.... El tesoro màs grande es la vida :-), cada día a descubrir. Una historia muy bonita, bravo escritore!

Un beso

*Sechat* dijo...

Todos sabíamos la frase final, pero cada cual le ha dado un nuevo matiz y color. En tu caso es la magia y la brevedad de un momento... Y ella terca y orgullosa rompiendo esa complicidad. Me gusta.

P.D.:En cierto modo me siento identificada (ji,ji). Yo soy de dar ese tipo de cortes.

Dibújame una sonrisa... dijo...

Gran frase final..la que le da un toque auténtico al tema..pero me gusta mucho la frase de él...
Secuestren a quien secuestren el tesoro seguirá estando lejos de ellos si se niegan a si mismos..
Besines!

María José dijo...

Bonita historia llena de magia e imaginación, de lugares eternos en la memoria y sólo recordados por unos pocos. Comparto el comentario de Sechat, esa última frase podía haber salido de mi boca, la gente que me conoce lo sabe, soy especialista en cortar de raiz la magia de un momento, pero si no fuera así no sería yo.
Grazie di cuore.

Oski dijo...

¿Y acaso no es un beso el mejor tesoro que existe? Ni lingotes, ni pepitas.

Me ha recordado el viaje a Ítaca, donde lo importante no fue llegar, sino disfrutar de las paradas en el camino.

Cada uno de los cuentos del cuentacuentos, fue una de esas paradas maravillosas que terminó con el beso.

Me gustó tu historia, más larga que de costumbre jejeje. ¡A ver si sigues así!

Un abrazo.

PriNcEss De La MoRt dijo...

me gusta mucho tu blog
no se ni como vine a dar aqui
pero no podria arrepentirme menos
espero te pases por el mio
seguire leyendo
un beso
gracie

Jara dijo...

con el sol escondido y el día lluvioso hoy me paro un ratito en tu rincón. Como ya he dicho a otros cuentacuentos el reto era difícil, acabar con un diálogo así era complicado pero has salido del paso. Me parece interesante la historia que surge a partir de un cuentacuentos, porq estoy segura que aunque en la realidad ya no existan como tal, a partir de todas estas historias naces muchas otras en nuestras cabezas. A tus protagonistas, la suya propia.

Un saludo Carlos.