17.7.11

Culpables

He recibido un comentario anónimo en la entrada titulada Vergogna que dice "La izquierda tiene lo que se merece o los ciudadanos que han querido vivir como ricos siendo pobres????? Mal vamos si siempre son los culpables los demás."
Y no le quito razón. De hecho me hace sentirme parte culpable de esta crisis. No porque haya querido vivir como rico siendo pobre, porque no soy ni una cosa ni la otra, pero si es cierto que vivo por encima de mis posibilidades, o al menos las letras del coche, el mismo servicio de internet o el propio piso son una prueba de ello, soy una de tantas personas que viven por encima de sus posibilidades gracias al sistema que nos permite, o   bien permite a las entidades financieras endeudarnos. Pero ¿nos ponen una pistola para obligarnos a ir a un banco? Es verdad que no, luego entonces ¿vamos voluntariamente? Pues creo que no, que de alguna forma existe esa pistola, aunque no en su aspecto tradicional, sino en el de la presión del propio sistema. Tanto si quieres estudiar, o trabajar o meramente vivir, necesitas dinero, y ello contando con lo básico, no entramos ya en la agresividad comercial que genera desde la infancia un afán consumista de tecnología para ser alguien y no quedar marginado.
Pero aun así, aun con lo básico solo, agua, luz, gas, gasolina, teléfono, ropa, y no olvidar la comida, gastos sanitarios, y/o si se tienen niños o personas mayores que cuidar, es dificil no vivir por encima de lo que dictan los ingresos.
Y tal desajuste multiplicado por millones de personas es lógico que genere una crisis, pero siempre hemos vivido así, haciendo el juego a un sistema financiero (no quiero caer en los tópicos de llamarlo capitalismo) que con el paso de los años se han sentido no nuestros bancos sino nuestros dueños. Hasta que se dejaron un grifo abierto y el sistema de cañerías estalló.
Pero he aquí que la clase política lejos de aprovechar ese momento para intentar aunque sea cambiar el sistema, va y le de un cheque en blanco para reparar cloacas, y al poco tiempo ya estaban los bancos presumiendo de beneficios, las multinacionales presumiendo de beneficios y despidiendo personal para obtener mas beneficios.
¿Y la política? Pues como siempre también. La izquierda girando a la izquierda ahora ¿entonces donde estaba antes? la derecha diciendo lo mala que es la izquierda y la inmigración, los sindicatos ¿donde están? y entre todos celebrando reuniones, comisiones, cumbres, y promesas.
Hoy en el Día de la Justicia, no es justo que salgamos a la calle a indignarnos, todo va bien.

Y esto lo escribo siendo parte de un país que forma parte de un G-... da igual el número.  De lo que también me siento culpable es de que haya aun paises cuyos habitantes no ya solo sufren injusticias, sino hambre, sed, viviendo muy por debajo del mínimo de supervivencia.

6 comentarios:

Metalsaurio dijo...

La gente anda alterada: hoy he visto un comentario llamándome "gilipollas de mierda" por haber escrito una la entrada de "¿cómo fabricar láudano?"...que si voy de listo (por haber consultado la wikipedia) y por haberle hecho perder el tiempo...¿?

En fin, no tengas reparos en llamar capitalismo al capitalismo porque las características son las mismas llamémosle así o "economía de mercado".

Lo que sí es cierto es que en las causas de la crisis también está todo aquel que consume por encima de sus responsabilidades. Y en ese todo aquel están banca y la gente. Curiosamente, fue más evidente el apoyo de la política a la banca que a los ciudadanos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

"Los ciudadanos que han querido vivir como ricos siendo pobres".

La pobreza, ese mal necesario. Necesario porque tienen que existir ricos para que haya pobres. Porque la pobreza, ya sea en África o en Madrid, es necesaria. Es necesaria para esos banqueros, políticos y empresarios que se reparten el dinero sin sentirse culpables.
La culpa, ese sentimiento desconocido. ¿Quién tiene la culpa? ¿El banquero multimillonario que permitió préstamos que sabía que no podían ser pagados o el ciudadano que soñaba con una vida mejor? Ese ciudadano que, con sus impuestos, pagó el rescate de ese banquero, millonario que vivía por encima de sus posibilidades. Ese banquero que, tras ser rescatado por el Estado dijo "hasta aquí hemos llegado" y dejó a ese ciudadano en la calle sin sentirse culpable...

La izquierda, la derecha... ¿dónde están los derechos humanos? ¿dónde están los SERES humanos? Debajo, parece ser. Estamos debajo del dinero, de los intereses, del poder, de las mentiras, de la manipulación... Estamos debajo de todo, de todos. Solo valemos para ir a fichar, para dar otros cuatro años de poder a los de siempre, para fabricar el dinero que los mantiene, para rellenar el hueco que deja la pobreza... Estamos debajo porque somos los pobres necesarios para que exista esa minoría de ricos.


La ambición es humana, la capacidad de soñar y de mejorar. El deseo de subir. Ellos nos hacen desear subir, ser más.

Hay cosas que se dan por sentadas. Hace mucho tiempo se preguntaban: ¿Por qué quieren los negros ser como los blancos si ellos son, claramente, inferiores?
Luego vino
¿Por qué quieren las mujeres ser como los hombres si ellas son, claramente, inferiores?
Y ahora viene
¿Por qué quieren los pobres ser como los ricos si ellos son, claramente, inferiores?

Porque estamos debajo. Y estamos hartos de estar debajo. Queremos estar encima. Encima de esa derecha o de esa izquierda. Encima de esa riqueza mal repartida, de ese poder mal comprendido, de esas injusticias... Queremos estar por encima de su egoísmo, queremos estar por encima de sus mentiras. Queremos ser seres humanos. Ni pobres, ni mujeres, ni negros... humanos. Eso es todo. Porque podemos serlo.


Y el culpable sea, seguramente, el que sigue pensando que no hay más allá de la resignación. Que no hay más que dos papeletas con las que ir a fichar cada cuatro años, para firmar un conformismo con el que hace años que no se identifica. Para ratificar un sistema que fomenta la injusticia y discrimina la humanidad. Para fichar sí, ya sin saber o sin pensar. Ya por costumbre, por contrato. Porque hace años que dejó de pensar o de sentir. Porque le dijeron cual era su lugar y ahí se quedó. Porque dejó de ser humano, porque perdió la capacidad de soñar... de ser mujer, negro, pobre y luchar para que ser mujer, negro o pobre no fuese una condena, para que ser mujer, negro o pobre fuese un orgullo. Una razón. Y conseguir romper un poco ese sistema imperfecto, hacerse un hueco. Cambiar las cosas.
Porque al final, lo que nos hace humanos, es eso: ser humanos.

Bravo, Carlos!



Sara

synnove dijo...

Si, es cierto. Vivimos por encima de nuestas posibilidades. Nos están enseñando a no conformarnos y pedir siempre más.
Pero en cierto modo, éso es una forma de avanzar, ¿no? De no quedarnos anclados en una Edad Media para siempre.
Pero no sé cómo vamos a conseguir salir de ésta.

Esther dijo...

Ya dije yo que este sistema es un desastre. Los medios son los medios pero, quienes los mueven son la gente y la gente es una apañada en todo sentido, sólo piensan en sí misma y así nada puede ir bien. Lo reitero y lo mantengo. La base de todo está en el corazón.

Buen resto del finde, Carlos :)

Paula dijo...

Sí que hay que gente que vive por encima de sus posibilidades, y siempre la habrá, pero noe stoy de acuerdo con lo que pones porque tú no eres uno de esos. Piso, coche, facturas... eso es algo necesario, son cosas de las que no se puede prescindir.
Tú te mereces algún caprichito de vez en cuando (por ejemplo, un viaje al norte...)
:)

Esther dijo...

¡Gracias, Carlos! Y felices vacaciones para ti también. Que te lo pases super bien :) Na nit! :)