6.6.11

Sujetando la vida

Todavía es martes, demasiado pronto para saber que va a ocurrir el sábado. Aquella impaciencia le ponía de los nervios, aunque nunca fue el tiempo algo que llamara su atención. De hecho mas bien lo aborrecía, pero sobre todo a sus hijas: las horas, siempre con prisas. Pareciera que lo eran todo en la vida. La hora que naces, la hora de la cita, del bus, de salida, de entrada, del exámen, etc. Pero cuando en una conversación informal escuchó que cuando llega una sin avisar podría cambiar todo, no se lo pensó y puso en marcha su plan. Contactó con los órganos adecuados, aquellos que pudieran asesorarle bien sobre lo que tenía pensado, y una vez atados todos los cabos solo tenía que esperar a que llegara la hora.
Y llegó, y siguiendo con el plan se paró de golpe. Lo que siguió a continuación fue de un ajetreo tal que a punto de pillar una pulmonía pasó de estar a bajo cero a sudar la gota gorda haciendo ejercicios, pero lo importante era el cambio conseguido. Todavía es martes y parece que hasta el sábado no podrá conocer su nueva vida, la impaciencia le podía, solo pensaba en latir de nuevo. ¿Cómo sería su nuevo dueño?
- La crisis pudo con él - Dijo el doctor, una vez efectuado el trasplante de corazón.
- Sí, tanto estress y al final para nada - Respondió otro médico - Pero su corazón tiene unas ganas enormes de vivir ¿ has visto como está latiendo ? En cuatro días saldremos de dudas.
.
6 de junio - Día del trasplantado.

12 comentarios:

Paula dijo...

Seguro que le dará importancia a la hora en que empiece a vivir de nuevo :)
Me ha gustado muchísimo, incluida la foto.

:)

Jara dijo...

Sabes donde noto yo la importancia del tiempo? en Madrid!! las horas aquí transcurren deprisa, si si, mucho más que en cualquier otro sitio!!

Sobre tu relato y como te vengo diciendo ultimamente me gusta el giro que le das siempre.

Y la foto coincido con Paula jajaja me ha gustado. (ya ves tú que bobada)

un saludo

Sara dijo...

Lo he empezado con mucha curiosidad al ver la imagen, después con impaciencia por saber qué giro desencadenaría esta historia, y lo he terminado como suelo con tus historias, totalmente sorprendida con ese ingenio y esa imaginación desbordada que tienes.

Un abrazo!

*Sechat* dijo...

Pensaba que hablarías de su vida, sus hijas y me sorprendes con un transplante. Me encanta.

Besotes.

Noelplebeyo dijo...

que importante regalar vida

Cendra dijo...

Precioso como siempre!
Hacía mucho mucho tiempo que no pasaba por aquí ni te leía, y mucho más desde que no escribo en mi propio blog. Estoy pensando en volver y, cómo no, ha sido inevitable pasarme por aquí.
Me alegra ver que sigues en plena forma!
Un abrazo!!

Carla dijo...

Hola! Muchas gracias por ese fantastico recibimiento!!
Yo tambien me lleve una alegria cuando descubri que todavia seguias por aqui (perdon por la falta de acentos!).
Por cierto, que ha pasado con la pagina del cuentacuentos que al parecer ha parado desde el anno pasado?!!
Un abrazo!

susana dijo...

El estrés, todos tenemos siempre un poco, deberíamos tranquilizarnos y disfrutar más del momento!!

David C. dijo...

así es la vida pues.

Towanda dijo...

Es formidable como lo cuentas, Carlos. Un corazón, en primera persona.
Aunque muy tarde, mi felicitación y mi abrazo... espero que te lleguen.

Metalsaurio dijo...

Muy bonito y muy bien contado. El protaganosita regala vida y tu un buen rato.

Un saludo!

AdR dijo...

El milagro de la vida puesto en tan poco espacio y en tan justas y medidas palabras.

Magnífico, genio.

Abrazos.