17.6.11

Maneras de vivir.

Hoy admite a trámite la Audiencia Nacional una denuncia contra el presidente del banco mas importante del país, pero el poder judicial le tranquiliza "si no se prueban las acusaciones quedará limpio de toda culpa" Hasta ahí todo normal, en un estado democrático, pero ¿por que será que esa normalidad no se aplica por ejemplo con el resto de los que no estamos a la altura (económica me refiero solamente) de esas personas?
¿Os imagináis un juez tranquilizando a un joven de aspecto diferente al modelo corbata+chaqueta detenido por alborotos?
Curiosamente ese joven es primera página en unos medios mientras a la familia bancaria se le deja en segundo plano. Podemos pensar en quienes están tras los accionarados de los medios de comunicación según sea la noticia que se produce, y podemos pensar en como los medios de comunicación se aprestan a cargar contra el 15M aunando en lo que fue la novedad del tiempo prelectoral a una misma masa de incontrolados y violentos contra el democrático poder representado por sus señorías.
Y pienso que estoy en contra de esos actos, propios de dictaduras, contra la libertad no ya solo de los políticos sino de cualquier persona que quiera o compartir u oponerse a la idea del 15M, un movimiento por cierto raptado por mil reinos de taifas pero de cuyos despojos vale la pena conservar lo importante: Su valentía y despertarnos de letargos de pasividad.

Pero estoy en contra también de cargar toda la artillería del aparato político mediático judicial contra esos miles de personas, o collage de ideologías, con la acusación de violentos.
Porque violencia es lo que este país lleva sufriendo en estos años, engañados con una democracia que es una verdad a medias, o lo que es igual, como nos decían los mayores de pequeños, una mentira. Violencia es pasar de puntillas por las promesas incumplidas de los partidos políticos, violencia es que haya familias enteras en paro, meneadas de una ventanilla a otra porque falta este o aquel papel, violencia es que sus señorías les importe mas la composición de un tribunal que la propia Justicia. Violencia es que este país esté por un lado con la gente contando céntimos para llegar a final de mes mientras la clase dirigente tiene la cabeza en las elecciones que han terminado y en las que han de llegar. Violencia es que se escandalicen porque le insultan (Toda mi admiración hacia los políticos que viven con el miedo diario de un atentado en Euskadi, admirables, valientes y ojalá que Bildu tenga personalidad y cumpla sus discursos de tanta mano tendida...sin pistolas al final de ellas) manchan o golpean, cuando la clase política en este país ha hecho lo que ha querido, lo que ha querido ella,  no sus electores, durante democracia.
Pero esa violencia nunca podrá competir con unas cámaras rodando una carga, esa violencia es sibilina, arruina, indigna, deprime, entristece, pero no tiene la fotografía de la sangre.

Seguimos en Transición, bajo una Constitución elegida por el pueblo sí, pero por un pueblo bajo la espada de la confrontación, bajo el miedo a perder la libertad alcanzada, un pueblo tenía ganas de vivir y dijo pues adelante!  Pero la clase política vio el percal y dijo "esto es vida!" y se acomodó, y se acomodó, y la clase finaciera vio el percal y se la cameló, y la endeudó, y entre ellas se dedicaron a vivir, mientras ese pueblo, los ahora ya mayores viven su sueño con pensiones mínimas o ninguna, y los mas jóvenes sin futuro.

Pongamos fin a la Transición de una vez y cambiemos la Constitución, y desde ahí todo lo demás. 

3 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

tema complejo. La democracia presenta carencias, en este país, por muchas razones. Y podemos hablar de la clase política, de la sociedad, de la crisis...pero a mí, me preocupa de sobremanera que hay un exclusivo grupo que justamente se empeña que esos valores, ideales, desaparezcan. Sin ellos, serán aún más poderosos - y hablo lógicamente a una escala planetaria - Y lo peor es que deben contar con nuestra sodomización - y aceptación - para lograrlo.

Veremos pues

Sara dijo...

No podía haberlo dicho mejor. Toda la razón del mundo para ti, Carlos... pero, lamentablemente, el títere no muerde la mano que le mueve. Y aquí todos sabemos quienes manejan los hilos... esos que rompen los platos para que otros los acaben pagando. Los intocables.

El 19j saldremos a la calle a gritar que estamos hartos. Ya solo falta que alguien lo oiga. O, mejor dicho, lo escuche.

Esther dijo...

Este discurso debería haber salido en la televisión. Tú, Carlos, para defenderlo con la energía que siento en cada una de tus palabras.

Ya... es un asco... y bajan y bajan sueldos y más que quieren bajar y subir impuestos y atacan siempre a los más débiles ¿qué pasa con los dinerales que ganan ellos? Podrían bajárselos un poco.

Sí, lo sé, somos la generación perdida. Qué desastre... Los políticos son de hoy son una ruina, una desgracia ¿cuándo vendrá alguno que sea distinto? Cuando le vea y vea que de verdad le importa la gente y el bien de su pueblo, le admiraré. Pero, bueno, esto tenía que acabar así, hay una razón principal, que incluso no aplicada a la política, supone el declive de todas las cosas (ya sea amor, amistad,etc.) que es que la gente sólo va a su apaño y sólo piensa en sí misma y si machacan, hacen daño, etc., les importa un pepino. En fin, que todo ello, debe de explotar: en un país, todo se va a pique; en una pareja, también a pique... Si la gente no fuera de verdad, tan egoísta e interesada, si pensaran con el corazón... Si los políticos (en este caso) tuvieran de cerebro su corazón y no sus ansias de llenarse los bolsillos (es decir, como siempre y en todos los demás ámbitos suele pasar: pensar sólo en ellos), si de verdad se pudieran despertar corazones y dormir egoísmos, vicios y demás, mucho mejor nos iría a todos.

Bona nit, Carlos.