11.11.08

porca miseria


Se llama Roberto, Roberto Saviano, un periodista, un joven periodista, rebelde y amante de su tierra, Nápoles, frente al cancer que la contamina: La mafia, y mas concretamente la Camorra.
¿Sus armas? La palabra. ¿Objetivo? Sacar a la luz aquello que oprime, que amenaza, que coarta, que somete y mata impunemente a la gente, no solo allí, sino por todo el mundo.
Leí en la prensa que recordaban cuando a Salman Rushdie le condenaron a muerte los islamistas. El siniestro enemigo de occidente. Menuda campaña se organizó por todo el mundo contra ellos y a favor de Salman, durante tiempo ocupando un lugar destacado en las noticias.
A Roberto no le ha condenado a muerte el enemigo mediático, sino occidentales, de los nuestros vamos.
¿Repercusión en los medios? En aquellos que entronizaban a Salman, pues mínima, ridícula más bien.
Ausente de los telediarios, mencionado en la prensa en columnas escondidas en las últimas páginas, Saviano recibe la "solidaridad" de los medios cuya libertad de expresión defiende. Oculto, sin identidad, sin nadie que quiera relacionarse con él, vive quién se atrevió a decirle a matones, a traficantes, a proxenetas, basta!
Pero claro, si le hubieran condenado los talibanes exaltaríamos los valores patrios de occidente convirtiéndole en héroe. Pero fue la mafia.
Hace pocos días aparecía la noticia de que un ex-concejal del País Vasco, buscaba trabajo poniendo en el anuncio que era concejal amenazado de muerte y llevaba escolta. Nada. Un "lo siento pero..." es lo que recibe. Como Saviano de la sociedad.
Afortunadamente se avecina un cambio, que ojalá se fije en que no solo en oriente están los malos.
Forza Saviano!!

17 comentarios:

Oski dijo...

La verdad que es un atraso que hoy día sigan sucediendo estas cosas, pero más atraso todavía es que no tengan la repercusión mediática que se merecen.

Defender tus derechos y luchar contra las plagas que corrompen el mundo en que vivimos debería ser nuestra mayor prioridad. Una persona que lo hace no debería ser un bicho raro pues todos deberíamos hacerlo al unísono.

Creo que es la única forma de luchar contra la mierda que se nos echa encima.

Luchando juntos lo conseguiremos.

Un abrazo.

alaluzdeunaluciernagaazul dijo...

Que genio Saviano! Tu blog me parece interesante. Volveré a visitarte. Un saludo

pati dijo...

Para muchas personas a Saviano se le considera un héroe nacional, mientras que para otras es sólo un escritor muy incómodo.

Para mí es sólo un hombre que usa el derecho a la expresión, denuncia la vida y las actividades ilícitas de la Camorra en una región como la Campania -maravillosa, envolvente, misteriosa, sólo ensombrecida por esa ciudad aparte- que casi cada día continúa a contar muerte sobre muerte.

Un ex camorrista sentenciaba: "Morirà entro Natale".

Y eso, estremece.

Un saludo, Carlos :)

p.S.: Ufff ;) Me verás a menudo por aquí... :)

María José dijo...

Dicen de Saviano que es un escritor muerto en vida, él mismo reconoce la situación en que se encuentra, lo leí el otro dia en una entrevista y decía lo siguiente:" la historia demuestra que esas sentencias mortíferas de los camorristas no se revocan jamás, que la venganza no se toma vacaciones en la memoria, que acaban ajustándose las cuentas aunque haya pasado mucho tiempo.". El es consciente de donde se metía cuando escribió ese libro y es de agradecer que tuviera el coraje para hacerlo.
Ojalá todos fuesemos tan valientes como él ha sido, que ha tenido que renunciar a su familia, amigos e incluso hasta de su novia y no tuviesemos miedo ni siquiera a apoyarlo, porque hasta para eso hay miedo.
Un abrazo.

Nébula dijo...

:(

Proyecto de Escritora dijo...

Admiro la valentía que tienen algunas personas para enfrentarse aún sabiendo que van a ser perseguidos con el fin de asesinarles. Todo con tal de hacer su trabajo y denunciar lo que pasa en el mundo. Ojalá no tuviera que haber heroes, porque no habría tampoco villanos...

Besos!

Sureña dijo...

Por aquí ya lo has nombrado más de una vez, en los telediarios no interesan este tipo de noticias, parece ser; aunque yo vi no hace mucho un reportaje sobre él y así fue como lo descubrí.

Sinceramente, que en la época en la que vivimos siga existiendo la Camorra y el miedo a que te maten por hablar...me parece lamentable.

Besicos

Eria.. dijo...

Escuché hablar de él en la radio hace un par de semanas. Hay que ser valiente para hacer ciertas cosas como evidenciar la camorra o ser concejal en euskadi.Puede que no lo veamos pero creo que ellos hacen un poquito por todos, incluido por ti y por mi.
Besitos varios.

Alicia. dijo...

Me parece algo horrible que un escritor se tenga que esconder de sus novelas. Esto no tendría que estar pasando...
¿No se supone que vivimos en un mundo de libre expresión?

Esther dijo...

Así somos...

La vida es injusta muchas veces y la justicia es injusta, irónicamente, muchas veces ni te defienden bien, me parece que como no te las busques tú...

Saluditos.

Esther dijo...

Muchas cosas no son justas aquí, en esta vida, si hasta la justicia falla qué se puede esperar de lo demás.

Saluditos.

Dibújame una sonrisa... dijo...

Se dice que está muerto en vida...llevo siguiendo su historia desde que el libro vió la luz...sólo confío que pueda encontrar el modo de tener una vida minimamente normal..aunque la verdad...lo tiene difícil..

Pero fue valiente..quizás si todos lo fuésemos un poquito más el viviría en vida...

Burradas hacemos todos, los de aquí y los de allá...de eso (por desgracia) no se libra nadie..que pena..

Besines!

Ayshane dijo...

y ojala ese cambio sea bueno y cuanto antes...

besitos grandotes...

мαяια dijo...

El día que no tengamos una injusticia de la que hablar tú y yo... ese día... me asuataré de verdad.

Así es el mundo, no hay más...


Un besote!

Noemí-San dijo...

Aún me parece mentira que alguien se tenga que esconder de las cosas que escribe, piensa o siente, a estas alturas es inconcebible!!! Suerte que hay libertad de expresión que si no...vamos, hombre! es indignante...

Carlos, como siempre, me has hecho reflexionar...gracias!

___________________ dijo...

Un verguenza, eso es lo que es. No creo que se trate tanto de ver al enemigo de fuera e ignorar al de casa, como de ignorar ciertos problemas presentando amenazas de fuera (es parecido pero no es ni mucho menos lo mismo).

Ojalá no oigamos hablar de él cuando ya sea tarde...


Un abrazo,


Pedro.

Popi dijo...

Ah! La familia...