26.8.07

A partir de una frase... sabia naturaleza

El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él. Hasta que de repente se giró y frenó en su huida.
Había llegado al borde del barranco y la muerte le esperaba a ambos lados. El pistolero se detuvo al mismo tiempo, y como si disfrutase con ello le apuntó con su arma.

La escena pareció congelarse en ese instante. Ambos cruzaron en un punto del espacio sus miradas durante unos segundos.
.- Vas a morir, así de simple. Tendrás el honor de convertirte en mi primera victima – Dijo sin dejar de apuntarle, amparado en la seguridad de si mismo.
El hombre de negro dirigió la vista hacia la profundidad del barranco. Ahora entendía por qué le advirtieron los compañeros del campo que sería una huida sin retorno. Y volvió la vista hacia su verdugo en el momento en que oía su iniciación en el ritual de la muerte.
.- ¿Tu primera victima? – Le dijo avanzando hacia él - ¿El placer de matarme? Pues adelante, mátame!!
.- Alto! Detente o disparo!
.- Vamos dispárame, quiero verte a los ojos cuando lo hagas. Así de simple, un disparo y zas! Muero. ¿Es así, no?
.- Detente escoria! – Respondió el pistolero apuntándole en la cabeza – Voy a desparramar tus sesos sobre la arena.
.- Y que te detiene? Vamos, que te enseñaron en las SS? Somos inferiores ¿no? Qué estás esperando para disparar!? – El hombre de negro había llegado a situarse a escasos centímetros del arma – Vamos aprieta el puto gatillo! Te facilitaré la puntería – Y en ese momento puso el cañón de la P38 sobre su frente – Vamos, dispara!!

El joven oficial, al que apodaban el pistolero por su forma de llevar el arma, se había presentado voluntario para cazar al prisionero fugado. Se había incorporado con excelentes informes al frente y tan solo anhelaba el momento de disparar y matar el mayor número de judíos y enemigos posibles. El campo de prisioneros de Al-ixam cercano a Trípoli no era el destino con el que soñaba, pero el rumor de que el Korps preparaba una ofensiva alentó en él las esperanzas de entrar en combate y aquella fuga era la ocasión que esperaba para reforzar su petición de traslado al frente.
El sudor se hacía más y cada vez más visible en su rostro, el pulso le temblaba, más no conseguía entender que estaba pasando. Ante sí tenía la oportunidad tantas veces soñada de matar y… por qué no disparaba?
Le tenía delante, a escasos centímetros.
Era el pistolero, el más rápido de su promoción no podía vacilar en ese momento.

.- Vamos dispárame! – Repetía el hombre de negro – No puedes, verdad?
.- ¿Qué conjuro me has hecho maldito? – Dijo el oficial apretando los dientes mientras no separaba el dedo del gatillo - ¿Quién demonios eres!?
.- Soy en lo que me habéis convertido. Soy odio, locura, soy ese dolor que corroerá por dentro toda tu vida! Y tú? Quién eres tú?
.- Yo…
Las charlas en la academia pasaron a la velocidad de un rayo por la mente del joven. No vacilar! No dudar, disparar a matar! Os engañarán con sus mentiras, tratarán de confundiros, se les internan por su bien y el bien de la patria! Si dudáis no merecéis llevar la insignia! Y así una tras otras las consignas se sucedían en décimas de segundo por su pensamiento.
.- Yo soy la muerte! – Dijo orgulloso.
Tan absorto estaba en ello que no reparó en que su resplandeciente machete de empuñadura de piel humana con el lema “Meine Ehre heißt Treue” incrustado en ella se introducía en su corazón.
El recién estrenado uniforme con que la firma Hugo Boss vestía a las SS comenzó a empaparse de la sangre que brotaba por la herida.
Al mismo tiempo el sonido de un disparo se expandió en la noche como los sesos del prisionero sobre la arena.
.- Vayamos ambos al infierno! – Dijo tirando del moribundo oficial hacia él, cayendo los dos por el barranco.
Unos veinte metros de vida les separaron de la muerte.
.- Le maté, verdad? – Balbuceó el joven antes de expirar.
.- Sí, él está muerto - respondió aquella dama de negro - pero tú lamentarás haberme usurpado. No puedo llevarte, aún… no estás muerto… Siempre quise conocer a que sabe la carne de los dioses.
Y aquel misterioso personaje desapareció en la oscuridad mientras unos brillantes ojos descendían hacia el maltrecho cuerpo aún con vida.
Con vida suficiente para sentir el dolor de ser devorado. La Naturaleza no entendía de seres supremos.

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18 comentarios:

Klover dijo...

Bueno...veo que cotilleando por los espacios se pueden descubrir relatos sin estrenar aún no anunciados en cuentacuentos! ^^ Así que...prime!

Como siempre alerta por si pasaba algo que se me pasara desapercibido...he disfrutado de un relato muy distinto al que te solemos leer (y hasta he aprendido lo de hugo boss...quien lo diría...no tenía ni idea) Tremendo final. Cuídate!

Anónimo dijo...

Illoo, que historia! Uff, mas puesto los vellos de punta!! La inspiración te ha visitado de nuevo... y menuda visita!! Simplemente genial!!

Como el Málaga, que vamos a primera!! jeje.

Aragorn

Brian Edward Hyde dijo...

Como bien dice Kloverina, lo de Hugo Boss me ha dejado de piedra. Has hecho fácil imaginar la situación y los personajes, frente a frente, enfrentados (valga la redundancia) por ideales que alguien falto de juicio les ha inducido. El final me pierde o es cosa mía, no sé... la Dama representa a la muerte? si es así, no me he perdido, jaja. La última frase, un chapeau para ti :)
un abrazo!!

La Pelirroja dijo...

¡WOW!

Ya te he dicho antes... me encanta. Sobre todo el final. La última frase es genial XD.

Y lo del uniforme, creo que eso es algo que casi nadie sabía. Y lo de un agente de las SS y un judío, es increible, yo no lo hubiera llevado por ahí nunca, pero me gustan estas sorpresas...

Este estilo se te da, no lo dudes.

Saludos.

Scry dijo...

Me ha gustado, seguramente esta escena se reproduciaría hace 60 años...
el final un poco confuso, pero me encanta la última frase. Habría que aprender a sobornar a la naturaleza, quizá con muchos cuentos nos deje vivir más...
un besazo de chocolate!!

Luz de Luna dijo...

Vamos a mí lo de Hugo Boss, pues no me pilla de sorpresa. renovarse o morir. Pero el finál, vamos una angustia...me he sentido presa de ave carroñera a tope. uf me ha puesto todo de punta. ¡Geniál!,

p.d. El surrealismo parece ser contagioso..., jeje.

besitos.

OnDiNa dijo...

Si que pone los pelos de punta, sí, gran historia. En tu historia desarrollas una idea que me ha dado vueltas por la cabeza varias veces... Y es que creo que yo nunca podría matar, me vería en la misma situación que tu pistolero.
Saludos.
PD: Gracias ppor tu comentario, realmente me salieron del corazón esas palabras.

Mj dijo...

Oleoleole. Sí señor, pedazo historia, casi me voy directamente al final para saber si le dispara o no, jajaja.
Por cierto, la compo, una pasada.

Oski dijo...

No puedo hacer más que quitarme el sombrero en serio. En dos palabras Im-presionante. Hacía mucho, mucho tiempo que no leía nada tan bueno (y te aseguro que leo bastante).

Me has enganchado desde el principio, poniendome en la piel de los dos, he sentido las dudas del oficial al convertirse en verdugo, el miedo oculto tras la máscara del valor en el prisionero fugado...

Genial, genial y genial.

Un abrazo y mil o dos mil aplausos

Ricardo dijo...

Las abuelas aconsejaban, no cagar más alto que lo que da el culo.
Parece que tu oficial SS lo aprendió tarde.
Vuelto a leer, me ha cerrado la aparición de la parca.
Igual, me debés un final.

Te disculpo porque venís poniéndole las tripas.

un abrazo desde el sur.

Indi dijo...

A ver si lo he entendido bien, que hoy estoy espesa y ya van 3 veces: un negro y un nazi en un barranco cerca de trípoli. El negro le...(4ª)¿¿clava su propio y resplandeciente machete de piel humana??? ¿al nazi?. Tengo preguntas: ¿como se lo quita? ¿o es que era suyo? ¿los negros de la época también tenian cuchillos de piel humana? ¿o es que es de alguna tribu local de antropófagos?.
Y al final aparece la muerte y se come al nazi.

Querido Carlos, me encanta que haya despertado en ti esta vena canibal. Espero poder disfrutar de platos similares en próximas entregas.

Atentamente, servidora de usted.

___________________ dijo...

Muy bueno, si señor. Me ha gustado mucho el relato a dos bandas, el miedo del que se suponía cazador y el valor de la presa, pero el final lo supera: Es oscuramente genial.


Un saludo,


Pedro.

El mundo de Yas dijo...

Pues creo que es mi relato favorito de esta semana...
La naturaleza no entiende de supremacía...
Será que hemos dejado de ser animales....
Muy bueno, de verdad...

Un saludo.
Mundoyas.

Sharon dijo...

Genial Carlos
Una historia a dos bandas, nos haces ponernos en el lugar de las dos partes y mira que eso es difícil.
Y el final no hace si no mejorar algo que parecía inmejorable. Buenísima la última frase, y la compo...y bueno que me ha encantado :)
Un beso!!!

niobiña dijo...

Ya me habías leído un pedacito, pero ha sido una pasada!!! Se me han puesto los pelos como escarpias... jajajaja...

El final casi me ha dejado sin palabras... Es genial niño... Ainssss...

Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

Roc dijo...

Veo que vas viento en marcha y a toda vela y que se te da bien todos los géneros!!!!
Eres genial escribiendo Carlos y aunque la frase sea tan fría y negra como la de esta semana, se deja transmitir en tus historias tu ternura y tu inmensa sensibilidad.
Muchos besos.

Munlight_Doll dijo...

¿Me perdí esta maravilla de relato? No me lo puedo creer... Me he perdido esta sensación de "pelos de punta" que me acabas de dejar... Y el golpe final de la última frase... te voy a envidiar :P

Eso sí, recuerda que en castellano, las interrogativas y exclamativas se abren y se cierran, no sólo se cierran :P

Un besote,
Mun

Aarón dijo...

Poniendome al día con las lecturas! aunque sea triste, entre las vacaciones y este maldito septiembre aún estoy con las de la semana pasada jajajaa

Creo que ya sabías que la ambientación y las referencias a la WWII iban a encantarme. Todo el rollo del Korps, del machete y hasta lo de H.boss (con razón la gente se ha quedado alucinada...cuando lei ese dato hace tiempo tb me quedé sorprendido, pensaba que era una firma italiana y mira tú...). Vamos, que no solo la historia tiene moraleja, muy en tu linea, si no que has hilado fino en los detalles. chapeau!

Un abrazo, amigo Carlos. Y un placer leerte siempre, no me caso ;)